Comunicación con Lúa (en alma) – Lo que ocurre entre cuerpo y cuerpo

La semana pasada realicé una comunicación con una gata que hace ya varios meses abandonó el cuerpo tras de una larga enfermedad. El objetivo de este encuentro era traer calma a toda la familia, pues habían compartido juntos muchísimos años y su ausencia supuso la reestructuración de todos sus miembros animales, tres humanos, tres gatos y un perro.

De la conversación mantenida, comparto un fragmento en el cual la gata responde a las preguntas que la niña de la familia, con la cual vivió desde su nacimiento, plantea sobre cómo es “la vida” después de abandonar el cuerpo.

Para mí el contenido de este texto es extremadamente valioso, pues no solo comparte información muy interesante sobre los procesos que ocurren entre cuerpo y cuerpo (aclarando así muchos conceptos sobre la reencarnación), sino que lo hace con una delicadeza y una sencillez que permite sentir esa experiencia cercana y fácil de comprender para todos.

Agradezco a su madre, la responsable de Lúa*, que me hubiese dado permiso para compartir este texto para el beneficio de todos.

Que lo disfrutéis y que toda esta aventura terrestre se llene de intensidad y brillo.

Un abrazo.

(*) Tanto los nombres como la imagen no se corresponden con los reales para preservar así la intimidad de todos los seres que intervienen en esta transcripción.

Comunicación con Lúa (19/03/19)

Lara, bonita… No llores por sentirte triste, llora de la risa, de la alegría.

Bien, vamos con sus preguntas. Lo primero que quiere saber es cómo estás.

Pues estoy bien. Echo un poco de menos estar ahí, aquí las cosas son bien distintas y a la vez iguales, es difícil de explicar. Por ejemplo, echo de menos el sol, el calor del sol en el cuerpo… La textura de la tierra, de la hierba en el cuerpo, el calor y al mismo tiempo el frescor del suelo… Sin embargo cuando tú sientes todo esto de alguna forma es como si lo sintiese yo, como se lo sintiese a través de ti.

Me hace muy feliz verte en el verde: en los árboles, en la tierra, en los escondites, en las flores… Cuando tú vives yo vivo a través de ti, de alguna manera mi vida se prolonga con cada una de tus risas. Cada vez que agradeces vivir yo le encuentro un mayor sentido a todo lo vivido.

En el lugar en el que estoy siento mucha calma, todo es más lento y nada me preocupa. Imagínate la sensación de tener tiempo de sobra para todo y a la vez no tener tiempo libre para nada, son sensaciones distintas las que se tienen aquí. No me aburro pero tampoco tengo prisa. Me siento como si mi cuerpo pesara toneladas y a la vez como si no tuviera cuerpo, ¿puedes imaginar esa sensación?

Puedo estar en los lugares más oscuros sintiendo toda a luz del Universo. Hay veces que estoy por la casa, dentro de casa, y a pesar de la oscuridad siempre hay luz en mí, siempre hay una luminosidad que me rodea y que me hace sentir con belleza lo que en otro momento me pareció denso y hasta incómodo.

Has de hacer por estar fuera todo el tiempo posible, especialmente ahora que hace solcito y apetece más estar con la tierra y el cielo. La casa debería ser un lugar solo para dormir, para el resguardo del frío y de la lluvia, pero deberíais buscar estar más tiempo en contacto con la vida. Lo que hay dentro de casa está muerto, congelado, no fluyen corrientes por esos objetos, mientras que en donde están los árboles, las flores… ahí podéis sentiros más agradecidos y más en consonancia con el propósito de estar vivos.

¿Te sientes realizada o hay algo que necesites?

Todo es perfecto aquí en donde estoy, no hay nada que desee hacer ni nada que necesite, solo me limito a observar y a estar. De repente ya no soy una parte activa de la vida sino que me limito a observar cómo la vida ocurre. En parte siento que ya durante mi vida en ese cuerpo ocurrió así. Me limitaba a observar e intervenir lo menos posible, siento que eso me acercaba a aquello que soy, me ponía más cerca de mi esencia. Eso me hacía sentir en casa, en calma. Ahora que sé un poco más no lo hubiera hecho de otra forma.

Todo fue perfecto como fue.

También pregunta si te reuniste con Meda y Melo.

¡Aquí somos muchísimos! De todos modos no todos estamos en el mismo espacio todo el tiempo, esto también es difícil de explicar… Digamos que por momentos nos encontramos y por otros momentos largos no nos vemos, pero porque ya non hay deseo de ese encuentro. Cuando estás aquí las cosas se ven distinto, ya no necesitas de ese contacto, de esa compañía, porque de alguna forma están ya todo el tempo por eso no necesitarías estar nunca.

Imagina que dentro de tu corazón estuviesen todos, solo te haría falta estar un momento en silencio y con eso ya los sentirías a todos, sin necesidad de ir a buscarlos físicamente, pues algo así ocurre estando aquí. Además cuando sientes tan profundamente a los demás tampoco necesitas decir nada en concreto, ya no se usan las palabras, simplemente se comparte la presencia de un modo tan intenso que por lo general ni siquiera hace falta estar presente.

Aún así, ellos están bien si quieres saberlo, pero aquí cada uno tiene una función diferente y no todos están atendiendo las mismas cosas. Yo tengo un papel con la familia, en vuestro acompañamiento, distinto del que puedan tener ellos. Ellos pueden estar más en el jardín, jugando, observando, pero yo necesito estar más cerca vuestra. Mi papel es más con vosotros que con el entorno, y aun así todos estamos a la vez en muchos lugares diferentes.

Pregunta también si les echas de menos.

Esa es una pregunta muy compleja de responder, pues diría que sí y que no.

Así como los percibo es difícil echarlos de menos ya que estoy con ellos todo el tempo, a todas horas y en todo lo que hacen.

Después de partir tuve un tiempo para arreglar y comprender cosas que solo podía llegar a ver desde aquí, y cuando todo eso pasó empecé a estar más cerca vuestra. Primero más en el exterior y en esta última época más en el interior, es los espacios en los que vosotros estáis, para acompañaros y también para aprender a través de ese acompañamiento.

Sin embargo, aun estando con vosotros todo el tiempo echo de menos el contacto, la intensidad de los olores, de vuestros olores, vuestro aroma… ¡el olor de la comida en la cocina! Hay muchas cosas que solo se pueden sentir estando ahí… Aquí, todo es distinto, intenso y sutil a la vez.

Imagínate recibir un olor con todo el cuerpo, como si tus manos y tus pies supiesen percibir ese olor. Es como si supieras a qué huele todo directamente en la mente, sin pasar por la nariz y perdiendo parte de esa experiencia de cómo entra el olor en tu cuerpo, perdiendo esa primera sensación que te provoca el ir descubriendo de qué olor se trata. Aquí en donde estoy las cosas simplemente se saben, como si se tratase de certezas, y la cualidad de la sutileza de las experiencias, del descubrimiento, se pierde.

También echo de menos la textura de la arena, la rugosidad de la tierra, de las piedritas, de las maderas deshechas… La humedad de las hierbas, las que son más ásperas, más suaves… La sensación del frescor subiendo por el cuerpo y estremeciéndote… Todo eso solo se puede sentir cuando tienes un cuerpo, cuando estás físicamente en un cuerpo, después la sensación es más similar a un concepto mental, a algo que simplemente sabes pero que no puedes experienciar directamente aunque lo sientas de forma muy intensa. Creo que esta es la forma más fácil de explicarlo.

Aun así has de saber que no me genera tristeza, ni sufrimiento, solo son anhelos que por momentos al veros me vienen pero que del mismo modo que vinieron se van. Además ya tendré oportunidad de volver a sentir todo eso como en otros momentos hice.

En relación a eso, Lara quería preguntarte si quieres volver a reencarnarte en gatita y llamarte igual, ya que piensa que de esta forma volvería a tenerte.

Pues poco depende de mí en esa decisión. Cuando uno está aquí ve todo muy claro, después cuando llega de nuevo a ese lado todo se difumina, las cosas se ven menos claras y en general todas las decisiones se vuelven torpes y borrosas. Pienso que después, según va pasando el tempo, la claridad va de nuevo apareciendo y vamos aproximándonos de nuevo a aquello que éramos. Si bien no para todos es así, para muchos es la forma que tienen de vivir.

Pienso que, si se me permite, seguiré en esta forma de gato, en esta especie a la que tan agradecida me siento, que tanto me leva dado y que me permite aprender de un modo tan rápido y tan intenso… En la siguiente vuelta me gustará ser un gato, macho, y tener otras experiencias más de la práctica, de la resolución…

Siento que en esta última experiencia aprendí muchas cosas sobre el cuidado, la parte materna, que aun resuenan mucho en mi verdadera esencia, en el total e inmenso que yo soy, como si fuesen yo, pero yo soy algo mucho mayor, yo son infinita. Y tú eres infinita también.

Lo que tú eres, lo que tú representas es inimaginable. No te daría la imaginación para darte cuenta de hasta dónde llega lo que tú representas. Si tuviéramos que plasmarlo en el mundo material sería tan grande como el Universo entero. Por suerte, esa forma de «ser» no ocupa espacio en este plano físico y de ese modo todos podemos estar cómodos y armoniosos. (Risa).

Lo que tú eres ahora, Lara, es un granito de arena, una porción minúscula de un desierto infinito. Estás viviendo una representación, un pequeño reflejo de una inmensidad no medible. Imagínate intentar meter el océano dentro de un dedal, sería imposible, sin embargo cada vez que veas esas gotitas de agua dentro de ese dedal sentirás dentro de ellas toda la fuerza del océano. Eso te da mucho poder y has de sentir con esto mucha fuerza para ser valiente y para soñar cuanto quieras, y equivocarte las veces que sea necesario, porque estás aquí para eso, para probar, para experimentar… y para intentarlo las veces que quieras de la forma que quieras.

Pase lo que pase y hagas lo que hagas en algún momento ese dedal desaparecerá, y esas gotas de agua volverán a formar parte del basto océano, representando algo tan importante como insignificante en lo que es la suma de lo que tú eres.

Lo que fue Lúa es mucho y a la vez no es nada. Las experiencias y todo lo que viví y aprendí quedarán por siempre dentro de mí, me acompañarán siempre, pero no son lo que yo soy, son solo una parte, una ínfima porción de lo que yo represento. Son parte de mi aprendizaje global, por eso no importa volver como gato o como perro, ni llamarme de un modo u otro, porque sea lo que sea será temporal y no por ser de una forma u otra me representará mejor o peor.

Has de tener en cuenta que esas pequeñas gotitas que son esta experiencia que ahora estás viviendo sumarán al total una encarnación tras otra en tu maravilloso océano, por eso también has de ser cuidadosa sobre qué es aquello que añades a tu historia, si son gotitas luminosos y amorosas o agua tan podrida como para envenenar mucha agua más.

Has de ser bondadosa, paciente y valiente, buscar el equilibrio de estas tres cualidades, no por los demás sino por ti misma, por lo que estás dejando en tu propia experiencia universal y, por tanto, en la experiencia universal de los demás. Intenta ser alegre por ti, feliz por ti, y de esa forma también ayudarás a la alegría de los demás.

La última pregunta que te quería hacer Lara es si tienes nuevos amigos y en dónde vives. Pienso que las dos quedaron respondidas pero si quieres añadir algo más este es el espacio para ella.

Como te dije, ahora mismo estoy en todas partes y con todos los seres a la vez.

Los amigos no se muestran del mismo modo en el que tú comprendes estando en el estado en el que yo me encuentro ahora. Sí que hay algunos seres que me acompañan en esta etapa pero no para jugar ni para hablar, sino que simplemente están, y con su presencia lo dicen todo sin necesidad de decir nada. Es como si interiormente todos supiésemos lo que sentimos, lo que necesitamos, lo que pensamos, sin necesidad de decirlo con palabras, por eso con estar es suficiente.

En estos momentos hay algunos seres que me acompañan pero son humanos, los que son de mi especie están en este plano pendientes de otras cosas. Ellos sí que juegan entre ellos y se relacionan de un modo más parecido a lo que tú conoces, pero yo estoy en una función especial, en la de cuidaros y acompañaros durante un tempo hasta que todos conozcáis lo que debéis conocer sobre vuestra existencia y vuestro cometido.

Quiero que sepas que estoy así porque esa es mi elección pero podría elegir jugar también o simplemente descansar. Aun así, en este preciso momento decido observaros porque eso me llena, me enseña y me permite también de algún modo ayudaros y guiaros.

[…]

Quiero que le transmitas esto a Lara:

Te amo pequeñita. Eres una luz que tiende a la tormenta y tienes que aprender a darle salida a esa luz, poco a poco para que no queme por el hecho de salir desmedida ni se apague por no usarla nunca.

Has de brillar a un ritmo constante, con equilibrio, estar mucho afuera, en los árboles, en las flores, pintar, moldear, crear… Todo eso es para ti.

Crea todo lo que te venga a la mente, con colores, con texturas, con formas, con sabores… Todo eso es algo único que estará solo disponible en esta experiencia de tu cuerpo, en el que estás viviendo ahora. Por eso has de atesorar cada ratito, cada oportunidad, para leer, para aprender y para practicar, sin miedo de hacerlo mejor o peor, porque todo el tempo estás aprendiendo y porque nada es lo suficientemente importante como para que pese más no hacerlo que moverte.

Poco a poco los miedos se irán y te sentirás más segura, más fuerte y con ganas de asumir más retos, nuevos horizontes. Todo eso llegará, mientras tanto disfruta de lo que está ocurriendo hoy, de las experiencias que tienes hoy, y haz partícipes a los demás de esa forma tuya tan intensa de sentir.

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2 Comments
  1. xesu 25 marzo, 2019 at 13:26 - Reply

    La cualidad del descubrimiento se pierde… Pues aprovechemosla!
    Que bonito… Abrazooo

    • Alba Kensho 26 marzo, 2019 at 10:39 - Reply

      Estar en el cuerpo significa intensidad… 🙂
      Abrazo.

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