Encuentro: Meditación por la Paz (y merienda para despedir el año)

Llevaba días con ganas de compartir (cuánto recibimos cuando damos…), de hacer algo especial antes de finalizar el año, pero desde la mente no acaba de encontrar una respuesta concreta. Finalmente, ayer “mis ayudantes” me despertaron con esta idea magnífica:

Organizar un encuentro en el que realizar todos juntos una Meditación por la Paz (propia y del planeta) y, a mayores, aprovechar la ocasión para realizar una merienda en la que compartir nuestra presencia en un entorno amoroso y despedir el año juntos.

¿Por qué una Meditación por la Paz?

Lo cierto es que no sé si esta pregunta es necesaria (risa). Podemos empezar por reflexionar lo siguiente:

¿Cuál es el regalo más grande que puedes hacer al Universo (especialmente en estas fechas)? ¿Por qué no ser una herramienta de paz y amor para la vida que te rodea?

Estos días representan una ocasión extraordinaria para descubrir (o recordar) lo que realmente da sentido al milagro de vivir, fuera de las listas infinitas de regalos, aprendiendo a disfrutar de nuestra propia existencia y compañía, admirando la belleza de toda la vida que nos rodea y haciendo al mundo el regalo de nuestra presencia consciente y amorosa.

Por esto, el objetivo de este encuentro es que renovemos (recordemos, restauremos, reconectemos…) nuestro vínculo con la Tierra, viéndola de forma compasiva tanto a ella como a todos los seres que la habitan. A la paz se llega a través del amor, así que conectaremos con el amor hacia el planeta, hacia nosotros mismos y hacia el resto de vida que habita en este lugar (¡incluida por supuesto la humanidad!).

Mi deseo es que sintamos juntos la esperanza de una sociedad más concienciada y respetuosa con este planeta que nos acoge y con toda la vida que alberga. Necesitamos un corazón puro y transparente, abierto al amor y a compartir para acoger a otros en nuestra paz y ser capaz de transmitirles su capacidad natural de llevar la paz (la calma, la presencia, el amor…) a sus propios hogares.

La paz comienza en uno mismo, y somos nosotros los que tenemos la responsabilidad de llevarla a nuestros familiares, a nuestros amigos… y, de esa forma, impulsar que continúe la transmisión de unos a otros a través de una sonrisa amable para aspirar a la paz universal.

¿Por qué una merienda?

Bueno, en primer lugar porque adoro disfrutar de la comida (risa), y si es en compañía linda mejor 🙂

Como decía al principio, después de esa recalibración de nuestra alma a la vibración del planeta haremos una merienda en la que poder celebrar nuestra existencia, así como el cierre de un ciclo -este año 2018- en compañía de personas bonitas y afines a nuestra forma de sentir.

Me hace muy feliz que puedas aprovechar este encuentro para encontrarte con otras personas conscientes y brillantes. Así como a mí me habéis acompañado durante este tiempo me alegra generar esta oportunidad para que os conozcáis también entre vosotros.

A veces cuando estamos emprendiendo un camino alternativo, en el que la base es la responsabilidad y la empatía, tendemos a sentirnos solos puesto que el entorno que nos acompañó hasta ese momento no parece mostrar la misma sensibilidad que nosotros descubrimos ni tenemos la sensación de que estén dispuestos a acompañarnos (al menos no inicialmente).

Yo he pasado esa fase, me he sentido sola en muchas ocasiones aun estando rodeada de mucha gente por no tener con quien compartir mis nuevos horizontes ni tampoco alguien que los regara.

Por eso mismo sé lo importante que es sentirse arropado, y vivir la realidad de que existen otras personas que sienten como nosotros, con inquietudes y sensibilidades similares. Sé que encontréis fuerza unos en otros si os permitís conoceros, arroparos, y además (para los que aun lo necesiten) interiorizaréis la certeza de que ni estáis locos ni camináis solos, pues somos muchos los que estamos haciendo un canto de amor a la vida, ¡y a la Tierra! Y además deseamos compartirlo con otras personas. ¡Benditas comunidades!

Con todo el agradecimiento de mi corazón os invito a que pasemos esa tarde juntos, relajados, para encontrar un momento de calma y también para compartir una infusión con otros que no solo sienten como nosotros sino que están dispuestos a vernos con transparencia y a amarnos por lo que somos (humanos maravillosos).

Me encantará veros allí, tanto a los que conozco como a los que todavía no: a los que estáis en el facebook, a los que estáis suscritos en la web, a los que venís siempre, a los que no lográis coincidir nunca… Será hermoso comenzar la celebración de la Navidad de este modo con todos vosotros.

Así que feliz porque llegue el día ¡y porque nos abracemos todos!

¿Qué más necesitas saber?

Pues aquí tienes los detalles del Encuentro:

  • Fecha y hora: Sábado 22 de diciembre, a las 17:00 horas
  • Lugar: Centro Axaxha Yoga (Travesía de Vigo 165, Vigo)
  • Aportación sugerida: 10 euros
  • Reservas: 644 755 535

Puesto que el aforo de la sala es limitado ¡es necesario reservar previamente! (Y por supuesto sed puntuales por favor 🙂 )

¿Qué necesitáis llevar?

Os recomiendo que llevéis vuestra propia mantita y una taza, ambas son opcionales pero os facilitarán el disfrute de esta actividad. También es interesante que llevéis una botella de agua puesto que aprovecharemos la meditación para poner un programa sobre el agua. ¿Ein, Alba? Bueno, eso significa que con la intención grupal pondremos sobre el agua de las botellas un mensaje de calma y paz que después lo podáis llevar a vuestras casas y llenar con esa energía todos los rincones de vuestra vida diaria.

Millones de gracias por acompañarme y por compartir tanto conmigo.

Un abrazo.

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