Mensaje del Deva de los Zorros – Generar Momentos para la Paz

En tu día a día, ¿cuántos instantes hay para la paz? Pararse, respirar, relajar el cuerpo, conectar con la calma interior… Algo similar a sentir que “todo está bien”. ¿Cuántos momentos así te regalas?

Todo el tiempo vemos a nuestro alrededor los frutos del desastre que siembra el ser humano, constantemente pecamos de sobre-intervenir, y ese exceso de control genera a su vez desastres mayores.

Este mensaje del Deva de los Zorros, breve e intenso, viene en relación a la caza indiscriminada de esta especie, pero lo cierto es que no habla en concreto de ese hecho, ni siquiera habla en sí de su propia especie, sino de todas las acciones que hacemos o consentimos cada día las cuales están destruyendo a cada segundo la vida tal cual la conocemos.

Ante un panorama como el que estamos viviendo ahora es necesario aprender a parar, y forzarse a practicarlo. No podemos sumarnos a esta crisis humana (o más bien deshumanizada) sintonizando nuestra energía con el mismo nivel de estrés, ira o incoherencia. Es necesario hacer una pausa, un minuto, no necesitas más, para respirar y tomar consciencia del mundo que nos rodea y de lo que estamos dejando en él.

Me enternece que la mayoría de los Devas, a pesar de las situaciones vitales tan complejas que les dejamos, sean capaces de separarse de aquello que les afecta directamente para pedir que, antes que ayudarles, nos comprometamos a ayudarnos a nosotros mismos.

Como bien explican, y como he dicho en tantas ocasiones, no se trata de seguir poniendo tiritas a nuestros errores sino de detectar en dónde nace la herida y, desde ahí, tratarla directamente. Si la herida raíz de nuestro sistema es la falta de amor, ofrezcámonos a dar amor a otros seres de nuestra especie para que dejen de generar sufrimiento en las demás formas de vida del planeta.

Te animo a que te sumes a la propuesta que los Zorros plantean en este mensaje: añadir pequeños Momentos de Paz en tu día a día con los que transformar el mundo, llenando tu espacio interior de calma y armonía para después transmitirla desde tu corazón a toda la humanidad así como al resto de animales y demás seres vivos.

Tal vez no podamos conocer la dimensión del efecto que esto pueda tener, pero sí podemos sentir lo mucho que nos reconforta cuando estamos tristes y un amigo nos regala su presencia. A un amigo no le pedimos que solvente la causa de nuestro sufrimiento pero aun así sentimos alegría, gratitud y paz solo por el hecho de que esté a nuestro lado acompañándonos. Siento que algo parecido es lo que necesitan en estos momentos los Devas del nuestra especie.

Un abrazo grande y feliz puente.

Sentarme ante vosotros me sugiere que siempre va a haber un motivo por el que posponer las cosas. Lleváis días llamándome para pedirme hablar y pareciera que todo lo demás era más importante que atenderos… Lo siento.

[Transmiten dolor en el pecho. Lo reconozco como una sensación similar al de la angustia profunda.]

Estamos asustados… Te necesitamos aquí. Estamos muy asustados…

[Silencio.]

Lo siento…

[El dolor en el pecho se vuelve más intenso.]

No os comprendemos… Sabemos porqué las cosas ocurren así, sin embargo no logramos comprenderlas.

Sufrimos muchísimo al ver vuestro sufrimiento. Vuestras heridas son enormes y profundamente oscuras, ellas son las que os llevan a herir a otros seres.

No quiero ser hipócrita, no querría pedirte que dejéis de cazar, no querría pedir que protejáis solo a nuestra especie. No quiero ser hipócrita… La protección y la paz ha de ser para todos.

Te comprendo.

¿Quieres que respiremos un momento juntos en silencio?

[Compartimos un instante de silencio y calma.]

Estoy tan asustado… No sé cómo ayudarles; no sé qué decirles.

Que todo está bien… El orden llegará.

Veo tu profunda tristeza, puedo sentir tu desolación. Lamento tanto lo que os estamos haciendo…

[Transmite de nuevo el pinchazo en el pecho.]

¿Es eso tu angustia?

Mi angustia, mi impotencia, mi sufrimiento… Si no cuidáis de vuestro propio sufrimiento acabaréis por destruir todo el planeta.

Eso puedo verlo…

¿Qué crees que podríamos hacer? En lo práctico, ¿qué es eso que está en tus manos y en mis manos?

No lo sé… pero no permanezcas callada. Regálanos tu voz, ayúdanos con tu mensaje, pide la paz para nosotros y para todos los seres de la Tierra.

Este planeta podría convertirse en un refugio mágico y maravilloso para todas las formas de vida. Todos podríamos vivir en armonía si cada uno cuidase de sus propias emociones, de sus propios anhelos, y sintiese el valor de todas las vidas que le rodean.

¿Cómo podríamos transmitir eso? Ese es el gran reto, ¿cómo se puede transmitir en palabras aquello que solo puede ser experimentado?

Llevándoles fuera. Es necesario que les animes a parar, a salir al jardín, a tocar un árbol, a observar una araña, a dejarse tocar por el sol… Solo si están ahí, viviendo, podrán comprender lo valiosa que es la vida.

La vida fluye en todo, y en todos…

[Respiramos juntos en silencio.]

Perdona nuestra inconsciencia… Somos muchos los que pretendemos ayudaros pero tal vez no conocemos la manera adecuada.

[Ser de Luz] Has de ser paz para el mundo, has de llevar esa paz al mundo. Tu alegría, tu sonrisa, ha de ser una acogida para otros, así es como puedes anclarles en el respeto y el amor a todas las criaturas.

[Silencio.]

En esa misión estoy: respirar, sonreír y mostrar otra forma de vivir.

[Se muestra de nuevo el Deva hecho un ovillo.]

El frío interno… lo conoces bien. El miedo puede lograr que el frío se meta en tu interior, hasta lo más profundo, en donde reside el dolor, el abandono, la oscuridad… Este frío no se va con mantas, sino con protección. Protégenos.

[Le abrazo y permanezco a su lado.]

[Se muestra muchísima luz y algunas imágenes que me cuesta descifrar.]

Necesitamos que permanezcáis así con nosotros, acompañándonos y enviándonos vuestra calma y vuestro amor. Por favor, no nos enviéis el odio hacia vuestra propia especie, esas emociones nos hacen mucho daño y nos llevan a sentir todavía más miedo. Necesitamos ver una cara firme en vuestra especie, algo a lo que nos podamos agarrar para no desfallecer en esta cacería.

Comprendo el sufrimiento que los cazadores llevan, no les juzgo, pero debéis ayudarles, debéis ayudaros unos a otros para que esto no continúe ocurriendo. Aquellos que veis la verdad de todo esto no os escondáis, por favor, ni os mantengáis en silencio. No os pedimos que luchéis, solo os pedimos que mostréis la verdad tal cual es y que os ofrezcáis a ayudar a aquellos humanos que os necesitan.

Vuestra especie os necesita más que nosotros, porque con nosotros y con el resto de animales lo único que podréis lograr será tapar una mínima porción de un agujero infinito. Debéis ayudaros entre vosotros, apoyándoos, ofreciéndoos amables, mostrando una forma de pensar diferente, de vivir diferente, con amor, para que otros puedan cambiar y seguiros, así es como nos ayudaréis a nosotros.

Pensad en nosotros con una sonrisa, con el corazón en calma, para que podamos estar tranquilos…

Hay momentos en los que me está constando alejarme de esta angustia, pero sé que no puedo permanecer ahí demasiado tiempo porque sino acabaré por desorientar a toda mi especie. Debéis ayudarme a encontrar la paz para que pueda trascender todo este dolor y oír así las voces tenues de la esperanza.

Quiero creer, necesito creer en vosotros, por eso te pido ayuda, porque quiero creer en que es posible, en que llegamos a tiempo para ayudaros, para que os comprometáis o no perder la luz de este planeta.

Cuánta intensidad.

En un momento como el que estáis viviendo será de vital importancia que haya personas asentadas en la paz, en el amor, en la luz… para que vuestra especie no se precipite hacia el caos. Aquellos que os encontráis ya ahí tenéis el deber de transmitir a otros cómo lograr alcanzar esos estados de calma para sostener de ese modo la vida y crear unas redes más fuertes y más extensas de protección sobre la Tierra.

Debes meditar por la Paz.

Qué fuerte que digas eso, qué coincidente…

Todos los días meditamos por nuestra paz individual, y precisamente esta mañana sentía levantarme un poco más temprano para permanecer un rato a vuestro servicio. Quizás ese tiempo debiera ser invertido entonces en contemplaros desde ese estado de paz, ¿cómo te suena eso?

Eso será de gran ayuda. Sería maravilloso que muchos otros humanos se sumasen a ese silencio por la paz cada día; invítales a esto… Recuérdales que la paz es para todos, no solo para algunos. Tal vez lo que más necesitemos ahora sea que meditéis para estar en paz con vosotros mismos, después con vuestra especie y por último con todas las formas de vida.

No podéis amarnos a nosotros si no os amáis entre vosotros.

Justo hablaba de eso hace unos días… Cuánta verdad.

Ojalá pudiesen comprometerse a permanecer un momento al día, cada día, en paz, consigo mismos, con el mundo y con todas las formas de vida. Es inevitable que, de hacer esto, su visión sobre la vida y de todo lo que está ocurriendo cambie; así del mismo modo su actitud.

Esto es lo que os propongo: que dediquéis un momento cada día a estar en silencio, a visualizar, sentir y experimentar un planeta realmente armonioso, sano y luminoso en el que todos podamos cohabitar de una forma amorosa y respetuosa. Esto no significa que en ese lugar no exista la muerte, pues la muerte existe en la medida en que existe el nacimiento, sino que exista un ritmo en el tiempo en que ocurre cada etapa que nada tiene que con cómo se están dando ahora estas situaciones.

Los Devas echamos de menos que los nuestros puedan vivir en un lugar tan hermoso y armonioso como ese. Os propongo que, mientras ese día no llega, podamos recuperar al menos en nuestro interior ese espacio en el que vivimos todos en paz, con calma en nuestro corazón, como un oasis al que acudir para retomar la fuerza suficiente antes de volver a este mundo.

Todas las formas de vida nos beneficiaremos con ello.

Así lo haremos entonces. Lo incluiré en mi día y lo transmitiré a todas las personas que me sea posible para que ellos también encuentren un espacio para su propio Momento para la Paz.

Gracias por haberme llamado.

Gracias a ti. Te echábamos de menos… Me ha ayudado mucho este tiempo contigo, gracias. Te esperaré para el Momento de la Paz.

Haré lo posible por estar más presente para vosotros. Gracias por recordarme mi compromiso.

Os abrazo.

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