Jueves y Viernes, a la espera de un hogar amoroso [Caso URGENTE]

Caso: Jueves y Viernes

La historia

Jueves y Viernes son dos gatos adultos (cuatro años), sanos y esterilizados que actualmente se encuentran en Vigo en un hogar de acogida.

A lo largo de su vida han estado siempre juntos, pasando por varias acogidas pero sin llegar a encontrar un hogar definitivo. Aunque no son gatos cariñosos -se muestran muy desconfiados con los seres humanos-, no se trata de gatos agresivos sino que simplemente necesitan tener su espacio y, sobre todo, mucha paciencia para abrirse a confiar en nuestra especie. Paradójicamente, en otras convivencias se han mostrado amables con otros gatos, tolerantes con perros y curiosos con niños.

A pesar de que tienen miedo se adaptan a todos los cambios, tolerando a las personas cuando ya las conocen aunque todavía no han llegado a mostrarse interactivos.

La acogida que tienen en estos momentos finaliza en unos días (antes de acabar el mes de junio) por lo que es urgente encontrarles una nueva casa en la que vivir, ya sea como acogida o como adopción permanente. A este respecto, la protectora responsable (Ojatican) ofrece facilidades para trasladarlos dentro de Galicia bajo las condiciones que puedes leer aquí.

Dada esta situación, se plantea que la acogida o adopción para ellos continúe siendo conjunta puesto que separarlos podría suponer un shock todavía mayor para ellos.

Podemos deducir que lo ideal para estos gatos sería una casa con acceso al exterior controlado pero, por encima de todo eso, lo que más necesitan estos dos hermanos es a una persona que les quiera por lo que son, sin esperar nada de ellos y con total entrega para enseñarles la experiencia de lo que es ser amados.

Mi papel

Una de las personas que colabora con la protectora como casa de acogida contactó conmigo al enterarse de la nueva situación de estos gatos con la esperanza de que yo pudiese ayudarles de algún modo. Su petición me llevó a reflexionar sobre cuáles son mis herramientas y qué uso puedo hacer de ellas.

Viendo el caso, finalmente lo que se me ocurrió fue hablar con los gatos, ver qué necesitaban y, desde mi alcance, ayudar a difundir su caso para encontrarles un hogar, no solo como un ejemplo más de gatos que buscan hogar, sino con la ventaja de poder saber previamente cómo están viviendo ellos esta situación y qué es lo que desean para su nueva vida.

El mensaje

Lo que comparto a continuación son dos pequeños mensaje que tanto Jueves como Viernes compartieron conmigo sobre cómo se sienten en estos momentos y las necesidades que tienen.

Jueves

Todo está en paz, todo está bien.

Nosotros no elegimos estar aquí, quién elegiría estar así… Sin embargo aceptamos estas condiciones, incluso es posible que nos sintamos resignados.

No rechazamos al ser humano, no tenemos odio hacia él, tampoco rabia, lo que queremos es ser libres o, al menos, sentirnos libres. Nos gustaría mirar la luz, estar fuera, en donde está el sol, la hierba… No nos motiva el juego, tampoco conocer lugares nuevos, ni tener nuevos estímulos. Lo único que necesitamos es estar ahí, libres, y tal vez en algún momento sentirnos amados.

¿Cómo se puede amar sin libertad? El que ama libera, suelta, deja ir… El amor no puede poner rejas, no puede encarcelar ni intentar preservar. Hemos visto demasiado de esto en el ser humano, y es vuestro miedo el que os lleva a relacionaros así, es vuestro miedo a nuestro libertad el que nos hace estar tan temerosos.

Nosotros somos capaces de amar de este modo, en la distancia. No es necesario tocarse para amarse, para respetarse. Si de verdad me amas, déjame libre. No se trata de que me abandones en una calle, sino de que me dejes ser lo que yo soy, lo que yo siento… así como soy y así como siento.

No necesito demostrar nada, nunca lo he necesitado, pero cuanto más mayor más seguro me siento. No necesito ser dócil para ganarme el amor de nadie, porque no me hace falta para vivir. Prefiero estar solo, preferimos estar solos que amados con condiciones.

Los que nos acompañan siempre esperan de nosotros, siempre están con la expectativa puesta sobre nosotros, con la esperanza de que seamos un día de otra forma, de que nos acerquemos, de que entremos en contacto… pero a nosotros lo que nos realiza es otra cosa, lo que nos motiva a vivir es otra cosa.

Nos gustaría compartir más con vosotros, pero vosotros no concebís otra manera de compartir que no sea a través de las manos, del abrazo, de las caricias… Se puede amar en presencia, a través del respeto, del reconocimiento de lo que el otro es. Tal vez eso es lo que hemos venido a enseñaros.

La persona que nos acepte en su vida ha de hacerlo desde la plena aceptación, seamos bellos o feos, más gordos o más delgados… Da igual cómo aparentemos y cómo nos relacionemos, el que desea compartir su vida lo que desea es estar en presencia, y no debe esperar nada más que eso.

Deseamos amar, de verdad que sí… Solo tenéis que comprender que nuestra forma de amar es muy amplia y que, para superar el miedo y todas las experiencias que hemos tenido con vosotros, para eso necesitamos tener en frente a alguien dispuesto a amarnos de la misma forma en la que nosotros estamos decididos a dar: sin reservas y sin condiciones.

No necesitamos tristeza, ni condescendencia, ni lástima, ni siquiera compasión. Lo único que necesitamos es que se nos permitan estar, sin esperar nada más que compartir el mismo espacio.

Ojalá los humanos aprendáis a amar así, sin más deseo que el de estar.

Viernes

[Silencio].

Nadie ha comprendido hasta ahora que solo se trataba de amar.

Han sido ellos los que han venido, nosotros no hemos buscado a nadie, no hemos pedido nada, simplemente nos hemos limitado a estar. Y no ha sido sencillo, no está siendo sencillo, y a pesar de todo eso nos adaptamos.

Vamos y venimos, cansados y hasta diría que en momentos hastiados, muy hartos, pero aceptando que esta es la situación que nos tocó vivir.

Ya no luchamos, tal vez en otro momento tuviésemos mayor lucha contra ellos, mayor expectativa… pero viendo las redes de nuestra propia expectativa hemos aprendido a no caer en la expectativa de los demás.

Esto es lo que somos, dos gatos. No hace falta que nadie busque en nosotros una parte espiritual, profunda. No se dan cuenta de que, cuando nos ven desde ahí, lejos de vernos libres nos ven cada vez más encarcelados. Sus pensamientos, que pretenden ensalzarnos, en verdad nos hacen cada vez más pequeños.

Sentimos que cuanto más completos nos ven, cuanto más dignos de vivir parecen sentirnos más proyectan sobre nosotros, más tristeza les invade, más rabia sienten, más sufrimiento padecen… ¿De qué sirve entonces que reconozcan nuestra parte espiritual si eso nos hace cada vez más pequeños? Por eso digo que somos dos simples gatos, nada más, igual que vosotros sois simples humanos.

Ser “simples” nos hace perfectos, y completos. Esto no lo comprendéis… No hace falta añadir etiquetas, intentando perfilar lo que hay, porque lo que se perfila se acota, y lo que se acota tiende a desaparecer, consumido por la falta de vida en un espacio tan pequeño. Sed libres y seremos libres.

No siento que necesitemos un espacio grande, al menos yo no lo siento así, un jardín sería perfecto, pero también es perfecto el amor. Lo único que necesitamos es alguien que nos ame, no se trata de que nos ame mucho, sino de que nos ame, simplemente, porque el que ama, ama, ni mucho ni poco, ama por entero.

Quien está dispuesto a amarnos está dispuesto a amarse, con todas las aristas, con todo lo que no le gusta de sí mismo, con lo que le hace ser irascible, con los días grises… Quien quiere compartir con nosotros su vida ha de ver belleza en todos los días, sean lo turbios que sean. Esto no lo han comprendido, no han sido capaces de ver que nosotros siempre vemos luz en todo lo que ocurre.

Nuestro carácter, o nuestra distancia, solo es un filtro… No tenemos prisa, ni tenemos necesidad de un lugar mejor. No importa que nos tengamos que ir de aquí, no tememos.

Estamos decepcionados con el ser humano, con su ansiedad por solucionarlo todo cuando no todo depende de ellos, de hecho poco o nada depende de ellos… Aceptad lo que viene, así como viene. Si vosotros estáis en paz con eso nosotros estaremos en calma.

Deseamos compartir nuestra vida, pero por encima de todo deseamos calma. Necesitamos estabilidad, que todo sea fácil y previsible. Hay en nosotros muchas ganas de amar, y siento que con la entrega necesaria podría llegar a manifestarse ese amor en alguna de las formas que vosotros deseáis pero para eso habéis de no esperar, habéis de aceptar lo que es así como es. Tan hermoso todo…

La vida es una experiencia única para compartir, y eso es lo que ofrecemos, compartir en lo profundo, más allá del contacto de cualquier tipo. Compartir un espacio e intercambiar nuestro amor y nuestro respeto en él. Así como lo pedimos para nosotros lo deseamos para vosotros.

La reflexión

¿Cuántos de nosotros estamos dispuestos a “simplemente” amar?

Cuando traemos a nuestra familia a un nuevo miembro, ¿qué esperamos de él? ¿Somos capaces de aceptar al otro (sea de la especie que sea) simplemente por lo que es?

Más allá de nuestras circunstancias, si nos planteásemos adoptar a dos gatos adultos, ¿cuáles serían nuestras expectativas? O, mejor dicho, ¿cuáles son nuestros mínimos y máximos deseables (aquello que estoy dispuesto o no a tolerar)?

Si hay un lugar en tu vida para estos dos lindos seres aquí tienes el contacto de Ojatican, sino, por favor ¡ayúdanos a difundir esta historia para encontrarles el hogar que se merecen!

¡Muchas gracias!

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