Mensaje del Deva de las Panteras – La Salud o Enfermedad

Echaba de menos compartir un mensaje de los Devas “de los de antes”, como los que publicaba al comienzo del proyecto, en los que compartía cada paso de mi camino y la forma en que llegaba a vislumbrar la dirección del siguiente. Sé que aquellas comunicaciones fueron (y están siendo) de mucha ayuda a otras personas y por ese motivo hacía tiempo que quería compartir un poquito más de esa sabiduría animal aplicada sobre mi propia situación.

Lo cierto es que en los últimos meses estoy compartiendo menos contenido público, no porque no esté trabajando con los Devas sino porque, por un lado raramente me “siento a trabajar” ya que esta herramienta se ha vuelto parte de mi día casi como el respirar y no necesita de ese formalismo… y por otra parte, cuando me comunico con ellos el contenido de nuestros encuentros se ha vuelto demasiado personal como para hacerlo público.

En el caso de hoy, el mensaje que traigo es en relación a la salud o la enfermedad, según como queramos verlo. Este encuentro lo dividí en dos partes ya que inicialmente estaba trabajando con el Deva de las Panteras pero después decidieron intervenir los Seres de Luz para completar su mensaje.

Por preservar algo de mi intimidad (y porque así me lo han pedido…) he decidido publicar solamente la primera parte, que habla de un modo más general sobre este asunto, y guardo por el momento para mi uso privado la segunda parte que explica con más detalle cuestiones concretas de mi situación y aclaraciones sobre el mensaje de las Panteras.

De la transcripción que viene a continuación me quedo con dos ideas claras: la primera es integrar en mí a mi niña, o integrarme yo en ella, y romper de una vez esa disociación que existe entre mi yo presente y mi yo de hace unos años. He logrado comprender la continuidad de mi vida y la responsabilidad que tengo sobre mi forma de sentir y de amar y que durante mucho tiempo he cargado sobre “esa niña” dolida.

El segundo aprendizaje que me quedo, y seguramente el más importante, es el compromiso de seguir amando (y amándome), porque reciba lo que reciba encuentro felicidad dando, porque siento muy fuerte en mí que esa es mi naturaleza y porque creo firmemente que el amor será lo que salve a nuestra especie (y al planeta) del precipicio en el que se encuentra.

Gracias por estar ahí, del otro lado, siempre acompañando.

Un abrazo.

El pasado fin de semana en el taller del Reset con los Devas, durante una de las dinámicas, salió un tema que hace tiempo sé que está pendiente y es el cómo gestionar mi salud o enfermedad.

Hace tiempo que me ronda la idea de hablar con los Devas exclusivamente sobre alimentación ya que es uno de los frentes más importantes con los que abordo esa dualidad de enfermedad / salud, pero no tengo claro si es de eso de lo que debemos hablar hoy…

En cuanto al Deva con el que trabajar este asunto todavía no sé a cuál elegir ya que estos días me habéis ido dando pinceladas sobre lo que vamos a hablar los gatos, las nutrias, las panteras… Así que, ¿quién quiere hablar sobre esto?

[Se muestra una pantera negra mirándome desde lejos, entre las sombras].

¿Por qué has elegido mostrarte tú? Y, ¿por qué estás tan escondida?

Para no asustarte… Estoy en donde mejor puedes verme.

¿En la oscuridad? No entiendo eso.

Tienes miedo a verme en la luz.

¿Por qué habría de ser así?

[Se muestra en la luz, es una hembra. Percibo su imagen de forma muy tierna].

Verte me transmite ternura y eso es positivo… No sé porqué habría de preferir verte en la oscuridad.

Porque estás en el dolor, en tu propio dolor y con tu propia oscuridad, por eso la luz puede resultarte molesta.

Vaya… ¡Así comenzamos! (Risa).

[Sonríe. Me recuerda mucho a la energía de las madres].

Qué materna…

No tengas miedo… Al final la salud o la enfermedad estarán siempre ahí, la temas o no.

¿A qué te refieres?

A que esa falta de salud viene a causa de muchos miedos, entonces porqué añadir más.

Me está costando seguirte… Vamos a poner un punto de partida.

Hay en mí muchos puntos de enfermedad, y más o menos creo que identifico cada uno con la situación o emoción que está detrás. Pero, por encima de todo eso, hace tiempo que siento (y este fin de semana lo he visto claro) que mi niña siempre ha querido estar enferma. Esto es algo que he trabajado hace relativamente poco, aunque en realidad tampoco lo llamaría trabajar sino darme cuenta y dejarlo pendiente…

Puedo comprender porqué la niña que hay en mí quería estar enferma: para sentir alguna atención, amor, y de esa forma salir un poco del sentimiento de abandono. Esa parte la veo clara pero, ahora como adulta, ¿cómo podría romper con eso?

Lo dices tú todo…

Bueno, no sé… Hablo de hasta dónde he visto…

Hace mucho que no hablas con nosotros…

Formalmente no, informalmente diría que a todas horas… Pero, ¿por qué lo dices?

Porque has aprendido a hablar mucho y a callar poco. Escucha lo que he venido a decirte.

Respira… Relájate y escucha.

Tienes miedo porque en el fondo no has dejado de ser una niña, esa niña que dices que vive en ti todo el tiempo. Ni siquiera es cierto que “ella” viva en ti, es que tú sigues siendo esa niña, con más conocimientos, con más experiencias, más dolor y más amor, más grande, más alta, más pesada… pero sigues siendo el mismo ser que era esa niña.

Creo que te sigo…

Los humanos dividís vuestra vida entre infancia y todo lo demás, decís: “aquello corresponde a mi infancia”. Después de eso, existe una etapa que incluye todo lo demás, como si fueseis dos personas diferentes, con historias diferentes, y hasta con almas diferentes. Cuando os escucho hablar así siento que creéis vivir dos vidas en una misma.

Entiendo.

La vida es una, y es única. Incluso aun cambiando de cuerpo en cuerpo sigue siendo una, única y continua. 

Lo único que hacemos es ir sumando, acumulando y acumulando, pero toda esa suma cae en la misma mochila, en el mismo saco que es vuestra alma. Esa pequeña parte de vuestra esencia, eso que os hace y os compone, que os define, esa parte mágica y brillante que os acompaña a todas partes es única e indivisible. Por eso lo único que podéis hacer es sumar y acumular, pero nunca restar ni dividir.

Vuestra alma es vuestra para siempre, y eso no lo puede cambiar nada ni nadie.

Hasta ahí creo que estoy de acuerdo.

No se trata de estar o no de acuerdo, solo escucha…

Hoy es momento de callar y solo oír. Has sumado y acumulado mucho, es cierto, pero no olvides oír, seguir oyendo. No des por hecho, no presupongas… y mantén tu corazón abierto a seguir oyendo.

Zas… Cuando decís esas cosas sí que entro en la niña (que no existe y que soy yo)… De repente me siento pequeña y reñida, se me da por agachar la cabeza y me salen hasta pucheritos… No sé si lo estoy haciendo mal, intento recalibrar la brújula constantemente y aun así no me salvo de los tirones de orejas.

Respira…

Sí…

Tú y esa niña no sois seres diferentes porque si contabilizas cada etapa como una distinta entonces te faltarían muchas etapas: hablarías también de tu yo de adolescencia, de tu primera emancipación, de tu primera pérdida… ¡Cuántos yo diferentes tendrías que distinguir! Te perderías totalmente de vista… Y, ¿si además piensas en el firmamento? ¿En tu vida desde el principio de los tiempos? Entonces no llegarías a alcanzar dividir tanta etapa diferente y tanto aprendizaje.

La infancia es ese momento en el que todavía sentís que vuestra vida depende de otros, que las decisiones las toman otros y que, hagan lo que hagan el resto, vosotros siempre estaréis a la merced. Visto así muchísimas personas en su vejez continúan todavía en la infancia…

La infancia no finaliza nunca, si quieres verlo de otro modo esta vida que estás viviendo es una completa infancia y lo seguirá siendo aun cuando te vayas, porque todo el tiempo lo pasas aprendiendo y a la merced de lo que dicta la vida. Siento que cuando os declaráis no-infantes desterráis al orden, a la magia, a todo lo divino, y pasáis a tomar el peso absoluto de todas las decisiones y de todo lo que rodee vuestra vida. Pero eso es una ilusión… es como luchar ante un muro indestructible.

Tenéis capacidad para decidir pero no tenéis capacidad para controlar el resultado, esto el niño lo sabe y por eso confía en que todo le sea favorable pero sabiendo que nunca depende de sí mismo el resultado, por mucho que decida.

Pero porque son los adultos los que deciden por él.

¿Y quiénes están por encima de los adultos?

Otros adultos supongo…

Por encima de esos adultos está el orden. Quiera lo que quiera decidir ese adulto, por muy bien que quiera realizarlo acorde a todos sus principios y valores, la vida regirá su decisión final por encima de todo.

Esto me recuerda al sueño que tuve el día del taller en relación a la muerte…

La muerte es el recordatorio de que nunca tenéis el control sobre nada, de que nada depende de vosotros y de que hagáis lo que hagáis al final ocurrirá lo que la vida rija.

Pero eso puede dar lugar a que las personas no hagan nada…

Es que eso es lo correcto: tomar decisiones para vivir, para disfrutar, pero por lo demás no es necesario hacer nada.

He hablado sobre esto antes con otros Devas, en relación a cómo podría derivar eso en adicciones u otras malas decisiones…

No tenemos tiempo de volver a hablar sobre eso. Vamos contigo, con tu caso en concreto y la necesidad de no hacer nada.

Pues continúa…

Esa que tú llamas “tu niña”, o bien no ha existido nunca o ha estado ahí todo el tiempo, pero en cualquiera de los casos nunca ha sido algo separado de lo que tú eres, ni ha existido fuera de donde tú existes ahora.

Eso lo sé, pero lo curioso es que yo la siento como si fuese otra persona, y además creo que es bastante habitual sentir cierta disociación, como si me viese a diez metros de distancia.

Por eso vuestra vida se corta. El flujo de vuestra abundancia, vuestra inocencia, vuestra confianza y toda la coherencia desaparecen cuando comenzáis a veros a tantos metros de distancia en vez de veros solamente en un espejo.

Para comprender todo lo que te está ocurriendo con la salud o la enfermedad has de integrar, asimilar, que esa niña nunca ha existido y que de haberlo hecho ha continuado aquí todo el tiempo.

El caso es que aunque parezca bastante obvio ahora mismo lo siento de una forma más lineal que hace un rato…

Los niños son humanos recordando, recordando y sumando. Esa etapa que llamáis “infancia” solo es un proceso para recordar cómo sumar a vuestra alma conscientemente, aunque desde el momento en que tomáis el cuerpo ya estáis sumando todo el tiempo.

La vida es una bendición, vivir tantas experiencias como las que podéis vivir los humanos es una auténtica bendición y está ahí disponible para todos vosotros.

¿A dónde quieres llegar con todo esto…?

¿Qué necesita esa niña?

¿Otra vez…? Yo misma me aburro de oírlo. Esa niña necesitaba amor, compasión, empatía… Entiendo bien que la falta de todo eso me llevó a generarme muchas enfermedades a través de las cuales lograr todo aquello que no conseguía por otros medios. Eso lo veo muy claro, ya te lo dije…

Tengo recuerdos muy concretos de desear estar enferma, fuera de lo que fuera, para que mi madre me mirase, o mi padre me reconociese, en fin… No me duele ya eso, pero de algún modo siento que los coletazos de esos deseos siguen estando aquí instalados.

Como te dije esa niña no existe: existe tu alma (casi) eterna en esa forma que ahora llevas dentro y existes tú con ese cuerpo que es un envoltorio de esta alma que ha tenido muchos envoltorios distintos.

Sí, ¿y…?

Que eres tú la que necesitas amor, compasión y empatía. Porqué cargarle todo eso a “la niña” cuando has sido y eres tú todo el tiempo.

Mmm… Eso sí que no me lo esperaba.

[Reflexiono].

La niña no existe, solo existes tú, y dentro de ti tu alma, pero tu alma también eres tú. Esa alma busca ser amada, comprendida, ¡como todas las almas! Te has dado el permiso para sentirte digna de recibir amor, de ser amada, y ese permiso ha abierto muchas puertas. Lo que ocurre es que tal vez lo que hay tras esas puertas todavía no puede comprender esa forma de amar.

Creo que no te estoy siguiendo bien.

Lo único que pienso con eso que dices es que soy una demandante de amor y me veo en tus ojos casi que persiguiendo a la gente para que me ame, ¿es así?

¿Es así?

¡Yo que sé! Yo no lo siento así… a ver, no del todo… O no de la forma en la que lo he entendido.

Creo en el ser humano, creo que somos una especie amorosa (al menos muchos miembros). Es cierto que me empeño en ver amor allá a donde vaya cuando en realidad sé que tampoco es así. Como me habéis dicho más veces: la oscuridad existe y no lo quiero ver…

Ahora bien, entre ver esa forma de amor en todos (y amarla) y desear ser amada… Claro que quiero ser amada, pero no solo yo, ¿no? Todos queremos ser amados. Quisiera que todos viviésemos en ese estado de amor y entrega permanente…

Eso, cariño, en este mundo en el que vives genera mucha enfermedad…

Porqué me hace llorar eso… Me están viniendo muchas cosas… pero no las logro comprender desde la mente. Te estoy sintiendo en eso que dices pero no logro traducirlo en nada para comprenderlo.

No sé si se puede explicar en palabras…

Has de hacer un esfuerzo grande para poder ver siempre ese amor, porque para lograr ver un poco de amor en los demás has de estar dando y mostrando mucho amor. Esto te expone, te hace vulnerable, y también te hace sensible a todo aquello que no resuene con ese amor.

Quien no está en una apertura de amor no tiene porqué verse herido por gestos o actos de personas grises pero cuando estás en una posición tan abierta, con el corazón tan expuesto, si algo no resuena en tu misma vibración puede hacerte especialmente daño.

Eso lo sé más por la experiencia que por lo que explicas, pero aun así sigo sin ver la relación. Es decir, comprendo que estar en esa postura amorosa hace que duela más un rechazo que no estando ahí, pero entre eso y la enfermedad no veo la relación.

Tus emociones están en tu barriga (tus intestinos, tus ovarios, tu útero), y no existe en estos momentos una línea que divida tus emociones de las de los demás. Si el resto tienen emociones hermosas tu barriga se nutre de ellas pero sino se ensucia y te enturbian, y si eso ocurre has de hacer un esfuerzo más grande para limpiarla y volver a equilibrarla.

No te sigo… Osea, te entiendo pero yo no lo siento así. Por ejemplo, cuando estoy trabajando por mucho que me implique con el caso existe una distancia, y aun cuando esa distancia energética se rompe soy capaz de reponerla después o aunque sea al día siguiente.

Para que tu labor dé el resultado que está dando has de estar muchas veces dentro y has de permitir estar dentro otras veces. Eso es parte de tu labor.

… ¿Hablamos entonces de una cuestión de protección? Es que todo eso que dices me lleva a querer aislarme, de hecho ya ocurre así en otros aspectos de mi vida, el evitar estar en contacto con gente o con lugares en donde esa línea siento que desaparece fácilmente, pero ¿es eso una cuestión de amor?

Tu forma de amar necesita de un ajuste para que todo eso deje de hacerte daño.

Ay… Me está costando seguirte hoy…

Ama más. No temas seguir amando y no te preocupes por lo demás.

¿Entonces en qué quedamos? ¿Tengo que amar más pero si amo me vuelvo un colador? No lo estoy entendiendo…

Has de amar mejor y asumir que en un entorno como el que vives es fácil enfermar porque no siempre encontrarás correspondencia a ese amor. Pero ese no es motivo para dejar de amar, has de seguir amando siempre, y mejor, cada vez más y de manera más intensa.

Déjame que relea eso último.

Ok, repito lo mismo: da ganas de aislarse. Esto lo he sentido muchas veces y he estado muy tentada… De hecho parte de mi forma de vida es eso. Tampoco se trata de aislarme para no sufrir sino para preservar la salud.

No has venido a este lugar para quedarte metida en una cueva, tal vez otros de tu especie sí, pero no es tu caso. Has de estar accesible, te lo hemos dicho más veces….

Bien, así que mi niña no existe y mi yo eterno que ahora está en este cuerpo continuo desea desde que llegó aquí ser amado y comprendido. Cuántos matices…

Todos los humanos lleváis dentro ese anhelo de amor, porque así es la vibración de la Tierra, ese es el lenguaje de este planeta y de todo lo que se genera en él. El resto de especies hacemos uso de ese lenguaje y nos relacionamos con amor. Sin embargo, el ser humano tiene muchos tipos de representantes diferentes, algunos están en ese amor y otros no, entre unos y otros se generan muchísimas posibilidades, y ante la mezcla de unos y otros surgen las enfermedades.

Al final todas esas enfermedades son faltas de amor desde diferentes lenguajes, digamos que son falta de diálogo de amor.

Bien, por concretar y en lo que a mí respecta, ¿qué puedo hacer para mejorar mi estado de salud?

Amar, amarte, y seguir amando.

¿Y a qué se supone que debo aspirar? Porque en medio de todo lo que dices siento que tengo el control sobre poco y que tal vez no exista posibilidad de mejoría total, lo cual por otra parte es bastante obvio… Ni siquiera sé porqué he dicho eso. ¿Ves? En otro momento diría “ahí está mi niña queriendo arreglarlo todo”, pero ahora que no tengo niña…

De forma consciente pienso que no estoy tan mal, de hecho estoy muy bien y me atrevería a decir que es una etapa buena en general, en la cual lo que hay lo asumo con calma, pero luego bajo la guardia y sale toda esa miseria. ¿Cómo lo ves?

Pretendes afrontar siempre desde un único frente la realidad y lo que ocurre tiene muchas caras. Por ejemplo, todos esos procesos de los que hablas son viejos, todos, y lo único que estás viendo en estos momentos son las secuelas de esos procesos. No hay procesos nuevos (aunque podría volver a haberlos), así que es normal que de por sí haya tanto momentos molestos como otros en los que ni siquiera te acuerdes.

Eso es verdad… Si en realidad siento que he mejorado mucho, pero luego me viene ese pensamiento de no haber dejado bien cerrado ese tema y que por ese motivo continúa persistiendo. Por otra parte, en cuanto a todo eso que me acabas de contar sobre el amor y las líneas inexistentes, ¿qué más me puedes decir?

Sobre eso has de volver a recordar cómo intervenir trazando esa línea en tu barriga, sino has de aprender a transmutar todo lo que esa parte de cuerpo recibe. Digamos que tu barriga es como tu foco de amor para recibir el no-amor.

Explícame más sobre eso.

En esa zona de cuerpo, cerca del ombligo tienes como un gran vórtice. No se trata de ningún concepto energético que conozcas, ni de nada establecido anteriormente, simplemente es similar a un hueco enorme, transparente como si no tuvieses materia y con la capacidad de succionar lo gris y transformarlo en otros colores.

¿Por qué eso es así y por qué funciona de ese modo? Es decir, podría ser consciente de eso que dices, no con esas palabras pero bueno, lo que es cierto es que esa zona de mi cuerpo es un gran avisador de peligro. Mis sistemas digestivo y reproductivo son muy emocionales, según yo esté ellos están y yo estoy según está lo que me rodea, al menos tarde o temprano si no me voy de ciertos lugares o personas.

Tu cuerpo no está bien sellado, lo cual significa algo parecido a como si el cuerpo que recubre tu alma estuviese inacabado. Es similar a si te faltase una parte de cuerpo en esa zona, por ese motivo lo que entra a través de esa especie de vórtice pasa directamente a tu alma, por eso lo sientes de manera tan intensa, sin filtros.

Vale, partiendo de que me lo crea, ¿por qué es así?

Te estás asustando ahora y ese agujero absorbe todo el miedo que generas. Generas el miedo hacia afuera y después te lo vuelves a absorber a través de la barriga.

Sí que tiene un funcionamiento curioso…

Y, ¿si te dijera que llevas poco tiempo aquí?

¿Poco cuánto es y cuando dices aquí a qué te refieres?

[Me lo explica].

Te diría que por alguna razón tampoco me suena extraño.

Estás todavía poco relacionada con este cuerpo humano, como si no pudieses atender a todo el cuerpo por igual, como si no pudieses centrar tu energía en todo el cuerpo a la vez y solo fueses capaz de centrarte en unas partes teniendo que desatender otras.

Es demasiado denso todo esto, me está costando seguirte… Me he quedado en lo del agujero, de hecho me lo has enseñado y lo veo tal cual en mí.

Ese hueco es como una ventana al Universo, y el Universo ocurre a través de tu alma.

Y con todo esto que dices que todavía no comprendo bien, ¿por qué habría de ser esto positivo?

Porque desde ahí, sabiendo esto, se pueden generar relaciones uterinas: de amor. Así se construye la nueva especie en la Tierra.

[Se muestran Seres de Luz].

(El texto publicado solo corresponde a la mitad del mensaje recibido. La otra parte permanece por el momento privada para preservar mi intimidad).

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2 Comments
  1. Jorge 6 noviembre, 2018 at 19:22 - Reply

    Gracias Alba, por compartirte en la medida de lo posible y hacernos participes a nosotros, porque “La Vida es una, y es única”, y así revelarnos los pasos de nuestro caminar.

    Me aunó a este mensaje “Ama mas. No temas seguir amando” aunque ello nos haga vulnerables, pues en la vulnerabilidad esta la fortaleza, cuando se vive desde Su Amor.

    Si me falta el amor no me sirve de nada
    si me falta el amor nada soy

    • Alba Kensho 7 noviembre, 2018 at 13:35 - Reply

      Me encanta todo. ¡Gracias!

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