Mensaje del Deva de los Perros y los Gatos – La Transición de la Muerte

Finaliza el año y es momento de hacer balance.
Cuando comenzó el 2017 decidí centrar todos mis recursos en una única dirección apostando plenamente por este proyecto, con las ideas muy claras y el molde flexible por todo lo que pudiese venir. Una decisión arriesgada pero inevitable tras sentir claramente en el año que se iba (2016 entonces) que el tiempo que invertía acompañando a los animales era el que realmente daba sentido a mi presencia en este planeta (¡de nuevo gracias a esa vocecita interior por haber gritado tan fuerte!).
Como resumen, ha sido un año de muchas consultas acompañando los caminos de humanos y de tantos otros animales. He experimentado cómo mejoraba el funcionamiento de “mis antenas” y alcanzaba una apertura mayor en mis habilidades según mi entrega a esta labor se volvía incondicional, llegando hasta donde no podría ni imaginar en aquellos días. Hoy, echando la vista atrás, comienzo a comprender el cambio interno y personal que ha supuesto para mí formar parte activa de este viaje.
Este proyecto nació con la idea de dar voz a los animales, ya fuese físicamente en las consultas con animales domésticos o a través de los Devas al trabajar en mayor profundidad sólo con humanos. Visto así, considero que el objetivo para el año que acaba ha quedado satisfecho con creces.
Hoy puedo decir que, según los meses iban pasando, la temática de las consultas que llegaban a mí iba cambiando también, pasando desde momentos en los que me vi gestionado sólo consultas con humanos tratando temáticas muy concretas a otras semanas exclusivamente dedicadas a los animales domésticos, especialmente cuando ha sido en las tareas de acompañamiento en la transición de la salida del cuerpo.
En cuanto a las transiciones, ha sido un tema que se ha ido haciendo a sí mismo. Así, cuantos más casos fueron entrando más me fui abriendo a nuevas posibilidades, y por tanto más experiencias y conocimientos se asentaron al respecto. Consecuentemente, en cada consulta los casos se volvían más complejos y profundos, resultando ser al final una experiencia de absoluto crecimiento para todas las partes. Esta es una lección que me llevo también a la vida personal: cuanto más preparados estamos para algo más completo es lo que llega a nosotros. La vida siempre busca llevarnos un paso más allá de nuestra comodidad para ayudarnos a crecer en nuestro papel de humanos.
Como dicen los perros y los gatos en la comunicación que hoy comparto, es necesario pasar por el no-juicio y por el amor para lograr permitirse disfrutar (o vivir plenamente) del proceso de la muerte o, mejor dicho, de la transición de la vida a la vida. Esa es la sensación que los animales y yo queremos compartir hoy.
Dicho esto, ¡qué sería de un balance sin agradecimientos! Bien, pues he aquí los míos:
Gracias a todas las personas que me habéis hecho parte de vuestras vidas durante este año, a todos los que me permitisteis ser parte de las transiciones que estabais viviendo con vuestros familiares, ya fueran humanos, perros, gatos, caballos… Ha sido un placer crecer a vuestro lado y ser parte de vuestras experiencias.
Gracias a todos los que me habéis pedido que os acompañase en algún giro de vuestro camino, en la búsqueda de una mayor comprensión de vuestra historia ya fuese en solitario en la compañía de otros amigos animales.
Y gracias no solo a la parte humana de este proyecto sino al resto de animales que han hecho posible mi labor. A los animales domésticos que al verme dentro han confiado en mí para expresarse a través de mi voz, y a los Devas por haberme elegido para esta misión de acercamiento entre las especies, de la vida con la vida. Por supuesto gracias a los Gorilas, pilar indispensable del antes y el después de lo que hoy soy, por su comprensión de la vida y de su funcionamiento, por su impulso para mantenerme aquí, por tanto que no se puede escribir: GRACIAS INFINITAS SIEMPRE.
Por último, y no menos importante, gracias a todos los que estáis del otro lado leyendo, participando de otros modos a través de vuestros mensajes y comentarios, de vuestra presencia en los eventos y talleres, como lectores del libro… Vosotros representáis el motor de fondo que me mantiene rodando y que da continuidad a todo esto, sois el motivo para seguir con la parte pública y libre de mi trabajo, para desear seguir invirtiendo tiempo en concienciar, en compartir ideas, experiencias, mensajes… simplemente con la intención de que esta nueva conciencia que estamos descubriendo sobre la vida y el no-especismo llegue cada vez más lejos.
Aprovecho para compartir con vosotros este espacio en donde podéis leer algunas de las experiencias que habéis enviado y, por supuesto, animo a todo el que quiera a dejar su propio testimonio.
Y dicho todo esto, ¿qué podría pedirle al nuevo año? Absolutamente nada más que lo que ya tengo: sorpresas y capacidad para sorprenderme. El año que ahora finaliza ha estado repleto de todo lo inimaginable y eso es lo que quiero para los siguientes meses, los (medio) finales inesperados y que el Universo continúe disponiendo de mi vida y agenda como mejor desee para dejar mi vida repleta de amor.
Esto que a mí me está haciendo tan feliz es lo que os deseo también a vosotros: que vuestra vida se llene de aventura y que, con ello, os lleve a nuevos lugares con nuevas personas, aunque sea en el mismo sitio y con la misma gente. Que seáis libres de seguir lo que os pida vuestro corazón, con amor, y que otros se vean arrastrados por vuestra inmensa luz.
Que la vida continúe bendiciéndonos y que pronto podamos abrazarnos.
Os amo.
Kensho.

En las últimas semanas han llegado a mí casos urgentes de perros y gatos cuyo cuerpo se encuentra en proceso de transición de la vida a la muerte, o mejor dicho de la vida a la otra vida.
Dada mi situación actual los últimos trabajos ya no los he podido atender, pero siento desde hace días que ha quedado por vuestra parte un mensaje pendiente de dar a este respecto, a nivel general, que arroje luz y calma sobre este tema.
Quisiera hablar de ello con el Deva de los Perros, ¿os parece bien?

[El Deva de los Perros asiente pero se muestra también el de los gatos pidiendo intervenir].

Está bien, como los dos vivís cerca del ser humano supongo que sería bueno que hablaseis ambos, cada uno con su voz, ¿os parece bien?

[Gatos] Sí. Los dos tenemos mucho que enseñar al ser humano sobre el cuerpo y sus etapas, pero cada uno desde un punto de vista distinto.
Es bueno que el humano escuche las dos opiniones porque según en qué punto se encuentre sentirá más fácilmente una visión o la otra. En cualquier caso habéis de saber que ambos estamos hablando de lo mismo.

¿A qué te refieres?

[Gatos] Tal vez haya humanos con una tendencia más espiritual, con una visión de la vida más profunda, que sientan mejor nuestras palabras, que nuestro mensaje les resuene más cercano y que, por tanto, para ellos podamos ser de mayor ayuda. Sin embargo otros que están muy anclados a la vida terrenal verán más sencillo este mensaje desde la voz de los perros.

Comprendo.

[Perros] Estamos de acuerdo.

Bien, pues empecemos entonces. ¿Qué es lo primero de lo que queréis hablar?

[Perros] En la muerte no hay dolor, cuando abandonamos el cuerpo no hay dolor. A veces podemos sentir algo en el cuerpo, allá lejos, pero no es nada importante y, sobre todo, es algo pasajero. Según nos vamos alejando del cuerpo el dolor desaparece y dejamos de sentir nuestro molde.
Podemos decir que cuanto más nos alejamos más ligeros nos sentimos: perdemos el peso, la forma, el principio y el fin. Tal vez el modo más sencillo de explicarlo sea que cuando perdemos el cuerpo nos fundimos con el espacio que nos rodea y, aunque seguimos siendo nosotros individualmente, desaparecemos en esa forma que teníamos y pasamos a ser todo lo que existe.

Caray, para no ser transmisores de la versión profunda creo que os habéis ido más allá (Risa).

[Gatos] El cuerpo es un traje, y más que un traje me atrevería a decir que es un disfraz y, como tal, durante el tiempo que lo llevas te limitas a interpretar un papel, el que sea que hayas elegido. Dentro de ese personaje que has decidido ser en este cuerpo puedes establecer tus propios cambios de guión y realizar otro papel.
Con esto quiero decir que en un mismo cuerpo se pueden incluso llegar a vivir varias vidas.

Cuando dices eso te refieres a una sensación interna respecto a lo que se está viviendo, ¿no?

[Gatos] Realmente no. Existen muchos humanos que viven muchas vidas en un mismo cuerpo.

¿Pero te refieres, por ejemplo, a personas que tienen un trastorno mental grave o que hayan realizado un cambio de forma de vida radical?

[Gatos] Todos esos casos también valen…
La muerte nos da la oportunidad de vivir una vida absolutamente nueva pero no habéis de esperar a ese momento para vivir aquello que sintáis ser hoy. Quiero decir con esto que no hay absolutamente nada que os retenga en el personaje en el que vivís. Con una mismo traje, con ese mismo disfraz, hay infinidad de papeles que podéis interpretar, y la muerte no ha de ser el único motivo por el que poder interpretar una nueva vida.
Es posible continuar en el mismo traje y elegir un guión diferente, ¿comprendes?

Creo que sí. Siento que tal vez te refieres a todas las personas que se resignan a una vida en concreto y que no se creen con la capacidad de realizar ningún cambio, ¿es así?

[Perros] Sí, y ahí también estás tú incluida.

Zasca (Risa).

[Perros] ¡Por supuesto! Vosotros y nosotros, todos los seres tenemos la elección de elegir nuestra vida cada día que llega.

Creo que cuantas más ataduras nos creamos, sobre todo materiales, más difícil es ese cambio de vida.

[Gatos] Creéis que la vida es esas cosas, esas responsabilidades, y la vida se hace mérito viviendo. No hay nada que justifique mejor vuestro lugar en la Tierra más que vivir.

Sí, eso lo comprendo, aunque a nivel práctico para el ser humano resulte muy complicado.

[Gatos] Hablemos de lo otro.

Sí. El motivo que impulsa esta comunicación es poder comprender porqué las personas tenemos tanto apego a los seres que queremos y nos cuesta tanto aceptar el paso de la muerte. He visto casos de personas realmente abiertas, con una consciencia amplia, que aun así se han visto atascadas en este punto, y por supuesto me incluyo.

[Perros] El ser humano no se permite amar por el miedo que tiene a sufrir en ese amor, pero si realmente hay amor entonces no puede haber sufrimiento. Si amas a otro ser le amas en todos sus procesos y eso incluye el paso de la vida a la vida.
Cuando decís amar a vuestras parejas en realidad muy pocos estáis amando, más bien estáis queriendo, con muchas condiciones como por ejemplo que no seáis abandonados nunca, ya sea por la exigencia del cuerpo o por voluntad propia.
Aquel que ama acepta plenamente las decisiones que el alma del otro toma, ya sea permanecer a nuestro lado o irse y, ese irse, como digo, puede ser tanto físico como emocional.
No estamos amando de verdad cuando ponemos tantas cláusulas a ese amor. El amor de verdad es ese que solo da y que no espera nada, que no exige nada de los demás, ese es un amor libre que sobrevive a todo y permite que los dos sean en su totalidad lo que desean ser en ese momento.

Qué curioso que hablando de la muerte acabemos hablando de amor…

[Perros] Es que eso que tú llamas muerte en realidad no existe, solamente existe la vida, una y otra, esta y la siguiente. Existe un paso entre una vida y otra que podemos llamar muerte o podemos llamar nacimiento pero sea cual sea la palabra lo que habéis de sentir claro es que el paso por esta vida solo puede dar lugar a otra, en el estado que sea y con las condiciones que sea, pero nada finaliza.

A veces pienso que hay personas que “derrocharían” la vida si malinterpretasen este concepto.

[Gatos] “Derrochar” es un juicio que tú pones. Todas las vidas vividas están bien vividas. No podemos juzgar si eso que la persona, o el ser que sea, ha elegido vivir es lo más fructífero para su alma ahora.

Me cuesta no juzgar eso… por ejemplo en los casos de fuertes adicciones, por mencionar alguno.

[Gatos] Continúo diciendo lo mismo. Tal vez lo que llega de la mano de esas adicciones es lo que esa persona necesita vivir ahora, y eso está bien así.
Recordad, cada vez que sintáis deseo de juzgar a otro mirad vuestros propios pies y atended vuestro propio camino…

Qué razón… ¡y qué fácil es caer ahí! Al final estamos emitiendo juicios constantemente.

[Perros] Los humanos vivís bailando en una balanza entre lo bueno y lo mano. Toda vuestra existencia, todos los objetos, seres, experiencias, pensamientos… que os rodean llevan colgando la etiqueta de “bueno” o “malo”.

Pues ahora que me lo muestras así lo cierto es que sí, y en más aspectos de los que creía. Qué triste… No me imaginaba que llegara a ese nivel.

[Perros] “Ese perro es bueno, ese otro es malo”. Y, ¿qué determina eso?

La experiencia que hemos tenido con ellos, con ese animal en concreto o con alguno que nos despierta ese patrón…

[Perros] Y, ¿cuánto de verdad hay en eso?

Ya, lo entiendo… Estos casos siempre me recuerdan al ejemplo de que incluso la persona que hace una masacre en un sitio público a la vez estaba siendo el mejor hijo en su casa.

[Perros] Y las dos caras que muestra son verdad, las dos son reales.

Pero, ¿cómo no juzgar eso?

[Perros] Dejando que las cosas sean como decidan ser y observando lo que nosotros somos en ellas.
Debemos liberar a los demás seres del peso de nuestros pensamientos y experiencias para que puedan vivir una vida lo más real posible, lo más afín posible a ese plan que resuena en su interior.
Muchos humanos vibran grandes ideas, grandísimos cambios en su interior, y nosotros los perros (también los gatos y otros seres) que convivimos con vosotros vemos lo que por el momento solo son sueños que habitan dentro vuestra.
Vemos todos esos colores que nacen en vosotros, que brillan y que dan sentido a vuestra existencia actual, sin embargo, todas las ideas de los demás, los juicios que los demás os atrevéis a emitir, hacen que la mayoría de esos compañeros humanos con tan brillantes futuros escondan su capacidad de volar y se limiten a una vida miserable que contente al entorno que les rodea. Qué injusto…

Yéndonos a eso, esta forma de ser también os afecta a vosotros, ¿no?
He visto en las consultas cómo muchos humanos deseaban daros un trato mucho más cercano por así decirlo, ser más “permisivos” en algunos aspectos, enalteceros en muchas situaciones… pero al final por el miedo a la desaprobación y los juicios de los demás no hacían nada de todo eso que sentían hacia vosotros: por miedo a una discusión con otro humano de la convivencia, por miedo a las opiniones del entorno…
Y digo yo, ¿no sería más fácil dejar de dar importancia a esos juicios antes que pretender que toda una sociedad deje de juzgar?

[Perros] Bueno, si te das cuenta al final el peor juicio es el que hacéis de vosotros mismos.
Dejad de juzgar primero vosotros y luego otros comenzarán a dejar esos juicios atrás. Cuanto menos juzguéis menos vulnerables estaréis a los juicios de los demás.

¿Cómo es eso?

[Gatos] Si dejas de poner tus juicios sobre los demás dejas de sentir los juicios sobre ti. No es que se dejen de realizar esos juicios, sino que simplemente vibras en un aspecto diferente y ninguno de esos comentarios puede afectarte.
Si te fijas bien, ¿cuántos de esos juicios que limitan a esas personas no son juicios que en algún lugar ya llevan sobre sí mismos? Lo mejor es ser y dejar que otros sean.

Suena sencillo pero en la práctica será algo más complicado que eso. Supongo que hemos sido educados (y seguimos siendo) en un sistema de “sí o no” y de “bueno o malo”, ya sea a través de otros seres que nos influencian, de los medios… Todo se mueve en esa balanza.

[Gatos] Entonces alejaos del sistema que promueve eso. No permitáis que otros vengan a haceros creer sus propios miedos sobre lo que es correcto o incorrecto solo porque su experiencia o sus intereses lo han establecido así. ¿Qué dice mi verdadero ser respecto a todo eso? Sentaros con él y quedaros ahí hasta que hayáis tomado todas vuestras elecciones de vida.

Y, ¿qué relación guardan esos juicios con la transición de la muerte, o de la vida a la vida?

[Perros] Que os permitáis disfrutar del paso que todos los seres hacemos de la vida a la vida, así como os permitís disfrutar de aquello que llamáis nacimiento.
Alabar este paso es una honra al trayecto que ese ser ha decidido hacer con ese traje, con el cuerpo que ha tenido en esta ocasión. Deberíais sentiros felices de poder acompañarnos en esa transición así como os permitís alegraros cuando nos veis llegar a la vida.
Podéis visualizarlo como puertas: la vida mientras ocurre es como una sala, salimos por la puerta de la derecha pero pronto estaremos entrando por la puerta de la izquierda. Aquello que compone al ser que entra y al que sale es lo mismo, y su transición es tan válida y tan especial en un caso como en el otro así que, ¿por qué no llorar los dos cambios y hacerlo de alegría?

Qué bonito el ejemplo de las puertas…

[Gatos] Nada finaliza, ni siquiera la vida de vuestros objetos, de todo ese mundo material… Todo está en esa rueda continua de entrar y salir de la sala, como si las puertas fueran los camerinos y la sala nuestra nueva interpretación.
A veces compartimos público entre un papel y otro, en otras ocasiones no, pero sea cual sea el caso estaremos mejorando nuestras cualidades durante ese tiempo, reforzando aquello que hemos venido a aprender. Esto tenemos que tenerlo claro también de cara a nuestra interacción con los demás: todos interpretamos un papel que es importante respetar, nosotros somos los que decidimos acompañar o no durante la función pero, sea estando presentes o no, debemos interferir lo mínimo posible en el resultado con nuestras opiniones y limitaciones. Vivamos libres y dejemos así que otros vivan aquello que deseen.

Supongo que con todo esto pretendéis dar calma a aquellos que han perdido o están perdiendo a sus compañeros animales pero no sé si es suficiente…

[Perros] La comprensión no elimina el dolor. Está permitido el llanto pero no debéis de ataros a él.
¿Os imagináis presenciar un nacimiento en el que lloréis desconsoladamente por todo lo que ese ser acaba de dejar del otro lado? ¿Acaso tiene eso sentido? Es su elección venir y vivir nuevamente, así como es elección de cada uno, de forma más o menos consciente, dejar de vivir aquí para pasar a vivir allí.
Si no sabéis por donde continuar en el transcurso de esa transición simplemente limitaos a agradecer. Esto es aplicable a la transición de cualquier especie, podéis decirle a ese ser: “gracias por haber decidido compartir parte de tu camino conmigo”, y con ello agradecéis todo aquello que hayáis vivido juntos.
Sumad este pensamiento: “te disfruto el tiempo que estás y te honro por cómo has estado hasta ahora pero también te permito que tu vida evolucione hacia donde puedas seguir creciendo y si es lejos de mí lo acepto, porque te amo sin condiciones”. Por eso es tan importante amar libremente a todos los seres que os rodean, sin lealtades ni trueques. Así es como nosotros os amamos y así deseamos ser amados.
Llorad lo que necesitéis llorar pero recordad siempre honrar todos los pasos que ese ser dio a vuestro lado y así, igual que nos emocionamos cuando llega un nuevo ser a nuestra vida pensando en todo aquello que vivirá a nuestro lado, podemos permitirnos emocionarnos cuando se vaya imaginando todo aquello que dejará en el nuevo lugar.
Permitíos disfrutar esta transición, olvidad todas esas pautas que hablan de dolor en las partidas y que nos exigen sufrir y negarnos a comprender. Hay un modo distinto de hacer el paso.
Aquel que se va no tiene mayor deseo que ser acompañado y bendecido en su transición hacia la nueva vida, así que mientras observáis a ese perro, ese gato, o esa madre que va a cruzar la puerta de salida podemos decirle: “qué alegría que la vida sepa lo valioso que eres y decida llamarte a un nuevo viaje”.
No hay vidas demasiado cortas ni tampoco demasiado largas, de nuevo no nos agarremos a los juicios. A veces nos encontramos en una obra de larga duración en la cual solo intervenimos con una frase y es necesario finalizar toda la actuación para comprender el giro que supuso las palabras de nuestra frase, ¿comprendes? Quiénes somos nosotros para juzgar la valía de un personaje.

[Gatos] Todo está bien, debéis interiorizar esto. Sea hacia donde sea que la vida ocurra o gire siempre será lo correcto y, lo comprendamos o no, seguirá su curso porque la vida es un continuo, así para nosotros como para vosotros. Así que limitaos a disfrutar.
Eso que llamamos muerte es un mínimo instante en el proceso de toda una vida así que no gastemos más tiempo en ese momento y limitémonos a vivir lo que realmente deseamos vivir hasta que ese paso llegue, en la compañía de aquellos que amamos, y amando como mejor podamos.
Cuando llegue el momento de nuestra partida recordad que solamente es un momento por lo que nuestro mejor papel para ese instante es acompañar, honrar y bendecir. Y del mismo modo que dejamos partir a otros seres como almas infinitas que continúan en otro lugar su experiencia divina, con el cuerpo que sea, así debemos acoger a los nuevos seres que llegan a nuestras vidas, como pequeñas porciones de Dios que deciden formar parte de nuestra obra para aprender, para crecer y para ayudarnos con nuestros próximos pasos.
Así que, como decíamos antes, amad todo lo que os sea posible amar hoy, con inocencia, con transparencia, en todos los procesos. Recordad lo divino de todo lo que ocurre y haced de este gesto vuestro día a día, no solo ese instante de la partida (y la llegada) sino cada momento en ese cuerpo vuestro.

Qué bonito. Creo que ha sido una hermosa aclaración para todos los que están o han estado recientemente en ese proceso y en especial en estas fechas en las que recordamos a todos los que ya no están y tenemos muy presentes a los que tal vez no estén en el siguiente año. Es un esperanzador mensaje de navidad (Sonrisa).

[Perros] Sed felices, hoy y siempre. Compartid sin miedo, vivid sin miedo y sed aquello que deseáis ser porque eso será lo que nos haga libres.

Gracias.

[Me observan, asienten y dan por finalizada la comunicación].

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6 Comments
  1. Matilde 31 diciembre, 2017 at 14:02 - Reply

    Muchas gracias a ti Alba y al Deva de perros y gatos, es de gran ayuda para mí en estos momentos.

    • Alba Kensho 31 diciembre, 2017 at 14:03 - Reply

      Ánimo con este proceso 🙂
      Un abrazo grande a las dos

  2. Ana 31 diciembre, 2017 at 13:02 - Reply

    Gracias una vez más, por reconectarnos a través de estas conversaciones a lo que habíamos perdido por miedo. Tenemos un largo recorrido para integrar esta verdad! Mil besos

    • Alba Kensho 31 diciembre, 2017 at 13:53 - Reply

      ¡La vida es recordar! 😀
      Abrazo inmenso

  3. Amparo López Vázquez 30 diciembre, 2017 at 22:29 - Reply

    Realmente maravilloso y muy cierto y profundas las verdades que nos comparten.
    Sencillamente maravilloso.
    Gracias querida Alba x compartir un mensaje de vida imprescindible, Bendiciones

    • Alba Kensho 31 diciembre, 2017 at 13:52 - Reply

      Gracias a ti Amparo por estar ahí leyendo y dando continuidad a este proyecto. Un abrazo grande y feliz año 🙂

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