Paseo y Meditación por la Paz

Echando cuentas, la primera vez que conocí a Iria Ervalúa -que por aquel entonces ni ella se llamaba Ervalúa ni yo conocía el nombre de Kensho…- tenía yo quince años. La vida nos mantuvo caminando en paralelo durante mucho tiempo, y en los años posteriores nos cruzamos varias veces sin llegar a encontrarnos en el mismo camino. Hace algunos años, la vida nos volvió a juntar -¡o más bien uno de los gatos de su familia!- y desde ahí hemos caminado cada vez más próximas hasta encontrarnos en la actualidad mirando en la misma dirección.

En el último año las dos hemos experimentado una fuerte conexión con el silencio y la naturaleza, la cual ella ha compartido con el mundo a través de sus paseos meditativos y, en mi caso, lo enfoqué desde otra vía más contemplativa, más sentada (risa). A pesar de los años que llevamos trabajando(nos), creo que ambas hemos experimentado una gran profundización en la meditación especialmente en este último ciclo, cambiando nuestro sentido de la quietud, y aunque cada una lo ha enfocado de una forma diferente la cuestión es que las dos procuramos la protección del planeta y el despertar de la consciencia del ser humano.

Observando esto, me pregunté: ¿por qué nunca propusimos nada juntas? Pues porque siempre he intentando mantener las churras con las churras y las merinas con las merinas, sin tener muy claro qué eran churras y qué eran merinas. Queriendo mantener el orden olvidé que tanto churras como merinas eran ovejas; dicho de otro modo, en un lenguaje u otro las dos estábamos hablando de lo mismo: del amor a la Madre Tierra y la reconciliación con nuestra especie.

Comenté con ella la posibilidad de ofrecer juntas un encuentro y esto es lo que salió: Paseo y Meditación por la Paz 🙂

¿Qué puedes esperar de este encuentro?

Creo que principalmente estas tres cosas: pasar un ratito agradable, compartir presencia y disfrutar de las bellezas de este maravilloso planeta.

Como vengo diciendo en esta última época, no puede existir Paz fuera si esa misma Paz no se cultiva dentro, así que este encuentro es en sí una oportunidad para reconciliarte contigo mismo, sentirte a salvo -y a gusto- en tu interior y, desde ahí, que puedas ofrecer esa Paz al mundo con lo que tú eres. Por grande que sea tu deseo de aportar paz a los demás, es necesario que te familiarices con tu paz interior para que exista una coherencia entre lo que tú Eres y lo que irradias y puedas ver esa misma calma reflejada en el exterior.

Entrar en contacto con la quietud que árboles o pajarillos disfrutan de manera natural, y sentirte acompañado por otras personas cuya presencia sea amorosa, te ayudará a anclarte en este lugar y en este momento, con las bondades que este instante te ofrece, disfrutando plena y conscientemente del simple -y vital- hecho de respirar.

Para ello haremos primero una meditación caminando (paseo meditativo) y después una meditación sentada, ambas en silencio.

Entonces, ¿cuándo nos vemos?

Este encuentro se llevará a cabo el sábado 15 de febrero a las 17h.

¿Cuál es el punto de encuentro?

A la hora fijada saldremos de la entrada del Pazo Quiñones de León, en Castrelos (Vigo).

¿A quién está dirigido?

A todos los seres de todas las especies, edades y condiciones. Esto incluye niños humanos, perros, zarigüeyas… Solo un recordatorio: ¡recuerda que este encuentro es en silencio! 🙂

¿Cuál es el coste?

Esta actividad es gratuita.

¡Me interesa! ¿Cómo me anoto?

Para este encuentro no es necesario inscribirse. Si te interesa ir simplemente aparece en el punto de encuentro el día indicado y allí te estaremos esperando.

¡Nos abrazamos!

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