Mantener una comunicación con un animal doméstico te permite descubrir sus emociones, pensamientos, ideas o sensaciones y, con ello, tomar decisiones que favorezcan el bienestar de todos.

La forma en que yo practico la comunicación se basa en el amor. Inicialmente aprendí una ténica basada en la conexión heart-to-heart (corazón a corazón) la cual he ido transformando y perfeccionando a lo largo de los últimos años para convertirlo en un sistema más adaptado a lo que yo soy y a lo que quiero transmitir sobre mi visión de los animales. Por esto, mi forma de entablar las comunicaciones es muy emocional, en ellas es tan importante el animal que se expresa como la persona que le acompaña.

Aunque los encuentros siempre están orientados al bienestar del animal, la experiencia me ha mostrado que si no hay un humano sereno y equilibrado a su lado no siempre podremos aspirar a convivir con un animal que manifieste esas mismas condiciones. Por este motivo, en el tiempo en que estamos en consulta, mi objetivo es la mediación y la conciliación para que ambas partes experimenten más amor y profundidad en su relación tras finalizar el encuentro.

Hacer una comunicación con el animal con el que convives te permite por un lado escuchar sus necesidades y por otra parte transmitirle todo aquello que desees compartir con él. Este servicio surge de la necesidad de ofrecer a perros, gatos o caballos un espacio en el que poder expresarse libre y amorosamente, teniéndoles en cuenta del mismo modo en que haríamos con cualquier otro miembro de la familia al que amemos.

Mi experiencia en estos años comunicando con animales de diferentes especies, edades, tamaños o costumbres es que, sean cuales sean sus condiciones, el hecho de ponerles voz hace que sus reponsables pasen a verles de un modo totalmente diferente, como seres con una gran profundidad espiritual. Esta nueva consciencia permite tomarles en cuenta de un modo distinto en las decisiones diarias lo que mejora de forma notable su experiencia de vida. Probablemente ese sea el gran motivo por el que me dedico a esta labor.

Existe un código ético dentro del cual es posible entablar comunicación con cualquier animal del cual seas actualmente responsable.

Estos son algunos de los motivos por los que puede ser útil y beneficioso para un animal mantener una comunicación:

  • si padece alguna enfermedad y queremos saber cómo se siente, cómo se encuentra ante cierto tratamiento o si desea o no recibir algún tipo de intervención
  • si va a incorporarse algún miembro nuevo a la familia (un bebé u otro animal) o si falta algún miembro (por viaje, separación, fallecimiento)
  • conocer qué necesita para sentirse realizado o experimentar mayor felicidad, así como el papel que siente que desempeña en su familia o lo que cree que puede aportarles
  • cuestiones de la vida diaria (cambios en la alimentación, hábitos…) que podemos mejorar para que se sienta más a gusto
  • dudas ante situaciones concretas como ayudarle a gestionar mejor las visitas al veterinario, nuestras ausencias en casa o una mudanza
  • dificultad en la convivencia con otros animales (en este tipo de consultas se pretende conocer cómo se siente el animal en esa relación y desde ahí tomar las decisiones que mejor le convengan sin descartar la intervención de un educador)
  • permitirle que exprese cualquier necesidad o anhelo respecto a su vida

También es posible entablar comunicación con animales que ya hayan trascendido si existe un motivo que lo justifique, por ejemplo si hubo que dormirlo por cualquier motivo que no fuese enfermedad o si abandonó de forma repentina su cuerpo.

En cualquier caso, si tienes dudas lo mejor es que contactes conmigo y me comentes tu situación concreta; de ese modo podremos valorar si una comunicación puede ser beneficioso para vosotros en cuyo caso estaré encantada de acompañaros.