Día 1: Reflexionando sobre el consumo de productos

Si todavía no tienes claro en qué consiste este proyecto, te recomiendo leer primero esta Introducción.

Sugerencia

Para que este trabajo se vuelva realmente transformador te invito a que tomes nota a lo largo de todo este viaje de todas tus observaciones y sensaciones. Puede tratarse de respuestas directas, sentimientos, emociones, pensamientos, certezas… así como incomodidades o incluso recuerdos suscitados por las propuestas.

Es posible que a lo largo del día continúen viniendo a ti nuevas ideas y reflexiones, puedes acompañarte de tu libreta y tomar nota de lo que desees ¡pero no conviertas este viaje en una experiencia puramente intelectual!

Por último, te animo a que no limites tus formas de expresión y permanezcas abierto a expresar cada paso de tu viaje de distintas forma: dibujos, poemas, fotografías…

¡Este es un viaje libre!

¿Te has parado alguna vez a ver con detenimiento la cantidad de productos que consumes a lo largo de un año? ¡Montones de productos! Y, aunque en el día a día intentemos ser más o menos conscientes de ese consumo, con el transcurso del año acabamos haciendo tal cantidad de compras que es difícil hacerse una visión general de todo lo que podemos llegar a consumir en ese período de tempo.

Por lo general, nuestra mente divide los gastos entre necesarios e innecesarios, de forma que cuando pretendemos controlar nuestro consumo ponemos la atención sobre aquellos productos que creemos podrían ser innecesarios. Pero, ¿qué determina realmente lo que es necesidad y lo que no lo es? Vamos a inaugurar este proyecto reflexionando sobre esta cuestión.


Propuesta 1

Quisiera que empezaras esta jornada analizando todos los tipo de consumo que haces a lo largo del año. Para ello, quizás te ayude crear diferentes listas en las que dividir los productos que consumes en categorías, por ejemplo: alimentos, limpieza y aseo, electrónica, ropa, libros y entretenimiento…

Sé que inicialmente puede parece algo inmenso, pero es posible que eso sea parte del objetivo: que puedas tomar consciencia de que las cosas que consumes son mucho más numerosas de las que inicialmente pensabas, ¡por mucho que hayas reflexionado sobre esto antes!

Te invito a hacer ese pequeño esfuerzo, enumerando todos los productos que trajiste a tu vida en el último año. Si te apetece, puedes hacer un pequeño recorrido por las estancias de tu hogar para que te ayude a hacer memoria.


Propuesta 2

Ahora, vamos a intentar observar y conocer con algo más de profundidad todos esos productos que forman parte de tu vida.

¿Conoces el viaje que tiene que hacer cada uno de esos productos para llegar hasta ti? Toma, por ejemplo, un producto de tu primera lista y haz una pequeña investigación sobre el viaje energético que tuvo que hacer para que tú pudieses consumirlo. Tal vez te ayude para esto hacerte alguna de estas preguntas:

  • ¿Se trata de una materia prima o de un producto transformado?
  • ¿Cuál es el proceso necesario para su extracción o transformación?
  • ¿Qué recorrido tuvo que hacer para que yo pudiese adquirirlo (transporte, proveedores, distribuidores, mensajeros…)?

Puede ocurrir que con algunos productos necesites investigar con un poco más de profundidad para conocer todo su recorrido, especialmente en aquellos compuestos por varias materias primas o sometidos a grandes transformaciones. Aprovecha esta ocasión para conocer, al menos, la verdadera historia de uno de esos productos, ¡seguro que será fascinante!

Si lo deseas puedes continuar esta propuesta analizando todos los productos de tus listas.


Propuesta 3

Resulta realmente complejo -así como a veces injustificado y de locura- el viaje que pueden llegar a hacer algunos productos para que nosotros los podamos disfrutar.

Ahora mismo estarás leyendo esta propuesta en tu móvil o ordenador pero, ¿sabes la cantidad de procesos que fueron necesarios para fabricar ese aparato? Primero la extracción de cada materia prima, después el procesado primario, más tarde la fabricación de cada componente como la pantalla, el procesador, el teclado… (por cierto, este proceso por lo general ocurre en muchas fábricas diferentes especializadas en cada pieza). Luego la logística para conseguir unir todas esas pequeñas piezas individuales con las que poder crear el producto final que ahora disfrutas y, por último, su distribución entre almacenes, después en comercios y más tarde en tu hogar. Este sería el proceso muy resumido pero, ¿puedes calcular cuántos kilómetros llevamos sumados ya? ¡Este aparato sí que conoce mundo!

Mi pregunta es: más allá de tu condición económica, ¿crees que pagas un precio justo por los productos que consumes teniendo en cuenta el impacto que supone para este planeta su producción?

Te invito a no intentar alcanzar esta respuesta desde la mente. Deja reposar a lo largo del día esta reflexión de forma que solo tengas que ir tomando pequeñas notas de las ideas que te vayan surgiendo.


Para profundizar un paso más en la jornada de hoy dejo a tu disposición esta semilla viajera:

Basura electrónica en África (Documental)

Si no puedes ver correctamente este vídeo puedes abrirlo directamente en YouTube a través del siguiente enlace: https://www.youtube.com/watch?v=FUVMTmbNIjE