Día 2: Buscando un consumo ético y local

Este proyecto está basado en una dinámica progresiva lo que significa que, si deseas llegar a cierto grado de profundidad, es importante haber trabajado previamente las propuestas de los días anteriores antes de continuar avanzando. Si te acabas de incorporar al proyecto Yo-Tierra te animo a que comiences este viaje desde el principio, tomándote el tiempo que necesites para sumergirte en los temas de las jornadas anteriores.

Recordatorio

Para que este trabajo se vuelva realmente transformador te invito a que tomes nota a lo largo de todo este viaje de todas tus observaciones y sensaciones. Puede tratarse de respuestas directas, sentimientos, emociones, pensamientos, certezas… así como incomodidades o incluso recuerdos suscitados por las propuestas.

Es posible que a lo largo del día continúen viniendo a ti nuevas ideas y reflexiones, puedes acompañarte de tu libreta y tomar nota de lo que desees ¡pero no conviertas este viaje en una experiencia puramente intelectual!

Por último, te animo a que no limites tus formas de expresión y permanezcas abierto a expresar cada paso de tu viaje de distintas forma: dibujos, poemas, fotografías…

¡Este es un viaje libre!

¿Cómo fue la jornada de ayer? Imagino que algo intensa, ¡y como mínimo incómoda! pero ánimo, lograremos grandes cambios si dedicamos estos pequeños momentos a grandes reflexiones.

Para el día de hoy las tareas son más dinámicas. En esta parte de nuestro viaje buscamos pasar a la acción, encontrando soluciones concretas a las cuestiones que expusimos en las propuestas anteriores.

Por cierto, este será el ritmo para los siguientes días: alternar toma de consciencia con toma de acción.


Propuesta 1

Si midiésemos el volumen de nuestro consumo por la cantidad de unidades compradas de cada producto, lo más probable es que la mayoría de personas coincidiesen en la alimentación. Este es un tipo de gasto que solemos hacer a diario y, en ocasiones, ¡incluso varias veces al día! Seguramente alimentarnos no sea lo que más pese en nuestra economía pero, si valoramos esto en términos de cantidades y recursos, creo que merece una especial atención.

Tengo la confianza de que, si nos sumergimos en una visión profunda sobre el impacto para el planeta de nuestra forma de alimentarnos, podremos empezar a comprender mejor el alcance de otras huellas que también estamos dejando derivadas de otros tipos de consumo.

En esta propuesta, te invito a investigar sobre el ciclo de los alimentos.

Puedes profundizar en este tema tanto como desees. Para ello, comparto contigo estas pequeñas claves de inicio:

  • ¿Qué alimentos son propios de mi zona / clima?
  • ¿En qué época del año se producen de manera natural esos alimentos y cuál es la consecuencia de consumir ese alimento fuera de su época?
  • ¿Mi alimentación actual es acorde a mi zona / clima y época del año?

Esta propuesta representa una gran ocasión para reflexionar sobre lo innecesarios que resultan muchos de los productos que cada vez ocupan más espacio en nuestras despensas. Si en tu alimentación hay un gran número de alimentos procesados o transformados, puedes reflexionar sobre el modo en que podrías llevar a cabo una transición hacia el consumo de más alimentos frescos o una vía para adquirir las materia primas que te permitan elaborar por ti mismo ese tipo de procesados.

Quizás esta propuesta te anime a reconciliarte con la cocina, ¡y con el compromiso de disponer del tiempo necesario para disfrutarla!


Propuesta 2

Ciertamente puede resultar molesto reflexionar sobre el impacto de los pensamientos e ideas que tenemos pero es con ellos con los que estamos tomando nuestras decisiones y, en consecuencia, con los que creamos este planeta a través de nuestras posteriores acciones. La reflexión incómoda permite que el cambio se pueda filtrar, pudiendo aspirar así a un mundo más justo.

Te invito en esta última propuesta del día a que investigues y conozcas productores locales de los productos que consumes con mayor frecuencia. Si quieres, puedes empezar por la alimentación, pero no descartes revisar también otros productos de tu uso diario como la ropa, los bolígrafos ¡o el papel higiénico!

En lo relativo a la alimentación, puede resultar útil comenzar la búsqueda de un modo local. Sin embargo, en productos como la ropa, quizás te resulte más sencillo comenzar buscando fabricantes de tu propio país para después ir acotando tu radio de búsqueda hasta dar con el de mayor proximidad. Te sorprenderás de la cantidad de cosas que se fabrican en tu comunidad, comarca o país y que, por desconocimiento (y a veces algo de comodidad…) en la actualidad recorren miles de kilómetros para llegar hasta ti.

Te animo a profundizar en este consumo de proximidad en el que los objetos y elementos tienen detrás una historia humana, pudiendo disfrutar de la oportunidad de crear relaciones fraternas con agricultores, productores y vendedores.

También puede ser un buen momento para decidir si es necesario continuar consumiendo cierto tipo de productos, en especial cuando el hecho de adquirirlos implica traspasar fronteras e incluso continentes. ¡Esta puede ser una oportunidad hermosa para simplificar tu vida!


Para profundizar un paso más en la jornada de hoy dejo a tu disposición esta semilla viajera:

¿Por qué es mejor comer productos de temporada? (Vídeo)

Si no puedes ver correctamente este vídeo puedes abrirlo directamente en YouTube a través del siguiente enlace: https://youtu.be/Z0JkzQbAjEw