Día 4: Caminando hacia una visión comunitaria y sostenible

Este proyecto está basado en una dinámica progresiva lo que significa que, si deseas llegar a cierto grado de profundidad, es importante haber trabajado previamente las propuestas de los días anteriores antes de continuar avanzando. Si te acabas de incorporar al proyecto Yo-Tierra te animo a que comiences este viaje desde el principio, tomándote el tiempo que necesites para sumergirte en los temas de las jornadas anteriores.

Recordatorio

Para que este trabajo se vuelva realmente transformador te invito a que tomes nota a lo largo de todo este viaje de todas tus observaciones y sensaciones. Puede tratarse de respuestas directas, sentimientos, emociones, pensamientos, certezas… así como incomodidades o incluso recuerdos suscitados por las propuestas.

Es posible que a lo largo del día continúen viniendo a ti nuevas ideas y reflexiones, puedes acompañarte de tu libreta y tomar nota de lo que desees ¡pero no conviertas este viaje en una experiencia puramente intelectual!

Por último, te animo a que no limites tus formas de expresión y permanezcas abierto a expresar cada paso de tu viaje de distintas forma: dibujos, poemas, fotografías…

¡Este es un viaje libre!

Tras estos primeros días de reflexión, ¿cómo te sientes en este momento? Lo cierto es que el ser humano ha creado sobre el planeta un entramado de conexiones realmente complejo y, esa maraña -soporte de nuestro consumo-, está teniendo unas consecuencias devastadoras para este hermoso y frágil hogar que nos acoge a todos cada día con amor.

Son muchas las formas de vida que dependen de un equilibrio y una armonía tan antigua como vulnerable. Nosotros, como especie, estamos constantemente interviniendo sobre el medio a una velocidad mayor de la que ellos pueden adaptarse. Sin embargo, si logramos simplificar nuestra vida, no solo podremos vivir de una forma más coherente y respetuosa con este planeta sino que también cultivaremos en nosotros una mayor salud y alegría.


Propuesta 1

¿Recuerdas la lista que elaboraste ayer sobre tus desplazamientos anuales? Pues bien, vamos a recuperarla para determinar qué es lo que motiva cada uno de esos viajes.

Si conocemos lo que nos impulsa a utilizar ciertos medios de transporte podremos ser más certeros en la reducción de su uso o en la búsqueda de otras alternativas. La mayoría de nuestros desplazamientos están motivados porque vivimos alejados de nuestros familiares, porque nos gusta comprar en determinados comercios, porque estamos lejos de nuestro trabajo, porque queremos llegar a los lugares en un determinado momento o porque no tenemos demasiado tiempo para gastarlo viajando de otra forma… Por supuesto, también solemos viajar para disfrutar de actividades de ocio o para conocer otros lugares.

Un modo de abordar esta cuestión es reflexionar sobre la relación existente entre el lugar en el que vives y el lugar en el que haces tu vida. Es decir, ¿el lugar en el que duermes cada día es el mismo que en el que haces el resto de tus actividades diarias (como ir a trabajar o hacer la compra)? ¿A cuántos lugares diferentes tendrías que desplazarte para abarcar tu trabajo, consumo, sanidad y servicios, relaciones (familiares o amigos) y entretenimiento (ocio o turismo)?

A veces ocurre que el sitio en el que vivimos nos ofrece la posibilidad de desarrollar casi toda nuestra vida en él pero los hábitos, creencias, gustos o ideas hacen que continuemos desplazándonos a otros lugares para hacer esas mismas tareas. ¿Crees que hay un modo de unificar todas esas actividades en un único lugar o de reducir los lugares a un menor número? Quisiera compartirte algunas ideas para acompañarte en la reflexión sobre esta cuestión:

  • si haces toda tu vida en un lugar pero cada noche te desplazas a otro para dormir, ¿podría tener más sentido trasladar tu hogar a donde está tu vida, o llevar tu vida a donde está tu hogar?
  • si toda tu vida está en el lugar en el que vives, pero cada día tienes que hacer un gran desplazamiento para ir a trabajar, ¿podrías proponerte soñar con un trabajo a mayor proximidad?
  • si vives muy lejos de tu familia pero te gusta mirarles con frecuencia, ¿por qué non valoras acercarte a vivir más cerca de ellos?

Estas preguntas, quizás algo soñadoras, pueden ayudarte a reflexionar sobre la importancia que tiene en tu vida la salud, la ecología, el trabajo, las relaciones, la familia, el hogar, el consumo, los servicios, el entretenimiento o el entorno. En tu vida actual, ¿quién va antes en esta lista? Responder a esta pregunta puede ser de mucha ayuda para esclarecer cómo hacer un uso más consciente del transporte.

Como puedes intuir, seguramente todo esto no se trate solo de una cuestión de ecología sino de convertir el tiempo que pasamos viajando (y contaminando) en tiempo para disfrutar haciendo algo que nos aporte verdadera felicidad a nosotros y bienestar para los demás.


Propuesta 2

Lo más probable es que necesites seguir dependiendo de diferentes medios de transporte para desplazarte y dar así cabida a todas tus necesidades. Por algo decíamos al principio de esta jornada que nuestro sistema responde a un entramado de conexiones realmente complejo. Entonces, ¿de qué forma podrías reducir el impacto de esos desplazamientos?

Sería maravilloso poder movernos siempre en bicicleta pero, como esto no siempre es posible, podemos valorar otras alternativas como el uso de transporte público o compartir coche. También puedes reflexionar si existe una forma mejor de organizar tu tiempo y aprovechar un mismo viaje para hacer el mayor número de actividades posible reduciendo así el número de desplazamientos.

Todo esto ayudará a dejar una huella menos agresiva sobre este planeta.


Propuesta 3

Para finalizar esta jornada, te invito a una reflexión libre sobre cómo mejorar el uso energético en tu hogar, reduciendo no solo tu impacto ambiental sino también tu gasto económico.

Todos los hogares, más allá de sus condiciones, disposición o economía, permiten pequeñas mejoras que la orienten hacia la autosuficiencia energética. Estas soluciones pueden ir desde una botella dentro de la cisterna para ahorrar agua hasta la instalación de una placa solar.

Por último, observa el uso que haces de los recursos y si es necesario continuar con el mismo consumo. A veces solo se trata de adaptar nuestros horarios a la luz del sol (¡generando con ello hábitos más orgánicos y afines a nuestra naturaleza!), aprovechar un poco más la ropa antes de lavarla, reducir o evitar el uso de la plancha, tomar duchas en vez de baños o duchas más cortas… ¡Hay tantos pequeños gestos que podemos hacer! Pero, ¿cuáles con las mejoras que puedes hacer tú?


Para profundizar un paso más en la jornada de hoy dejo a tu disposición esta semilla viajera:

26 Formas de Luchar contra el Cambio Climático (Vídeo)

Si no puedes ver correctamente este vídeo puedes abrirlo directamente en YouTube a través del siguiente enlace: https://youtu.be/wNQ5wvGmnEk